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SUPERCONFIDENCIAL ANDRÉS CHAVES

El gobernador

18/mar/08 19:39
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1.- En los Estados Unidos, ya lo saben, el FBI investiga a los políticos. La excusa fue una transacción económica de banco a banco y la sospecha (de la entidad) de que Eliot Spitzel , antes fiscal y hasta ahora gobernador del Estado de Nueva York, lavaba dinero. No era así exactamente, sino que estaba pagando los servicios de una prostituta de lujo, ahora instalada en la fama, llamada Ashley Alexandra Dupré . Tras la chica subyace toda una historia familiar de malos tratos; suele pasar. Ella se hacía llamar Kristen -ya saben que casi todas tienen un nombre de guerra- y él era, simplemente, el cliente número 9. En los Estados Unidos la vida privada de los políticos, de los actores, de los hombres y las mujeres de renombre ha de estar tan limpia como deseaba Spitzel cuando ejercía como fiscal. Sólo que él era un cliente, además, que exigía ciertas rarezas a su patrocinada. Por eso, la agencia lo había catalogado también como una persona "especial".

2.- En esta historia, que me hace recordar aquella del ministro británico de la Defensa, John Profumo , y de sus amantes y alcahuetas, o ambas cosas a la vez, Christine Keeler y Mandy Rice-Davis , ¿se acuerdan?, hoy dos venerables ancianas, existe también un hotel con antecedentes de la follandusca, el MyFlower, donde han sido trincados in fraganti algunos políticos de la corte de Washington. Además, fíjense ustedes qué imbecilidad, en USA viajar con una señora que vende sus servicios, hacerlo de un estado a otro, es delito; pero no me pregunten por qué. Ella, Ahsley, o Kristen, vivía en Jerseyshore, a orillas del Hudson y ahora su página web es visitadísima. La verdad es que la chica, que tiene apenas 22 años, no vale gran cosa.

3.- Lo peor será para la esposa del gobernador, que cuando la felación a Clinton de Mónica Levinsky , decía a sus amistades y personas piadosas que ella no perdonaría a su marido en un caso parecido. Pues lo ha perdonado. Parece que Spitzel se gastó 80.000 dólares (pónganle unos 60.000 euros, o así) en puterío, aunque no está claro que fuera dinero público. En todas partes cuecen habas, pues ya saben lo del concejal mallorquín que tiraba de la tarjeta del municipio para pagar sus juergas. La carne es débil, aquí, en Mallorca y en Nueva York. El escándalo ha hecho correr torrentes de palabras en los Estados Unidos, en donde una cosa de estas gusta mucho a la gente y a los medios de comunicación.

achaves@radioranilla.com

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