LECTOR/IMPOSITOR: mi misiva de fecha 26-02-08 trataba de ex presidentes y conjuras, y terminaba con la pregunta de si a los que fueron presidentes de esta comunidad les estábamos cortando su futuro. A lo que yo mismo me contestaba, ¡no!, y añadía que la solución era muy sencilla. De ahí que esta carta no sea sólo para chicharreros, sino para todos los que trabajan en aquestas ínsulas tan alejadas? de todos lados.
Muy sencillo, les decía, porque ellos, los ex presidentes, podrían formar y conformar ese nunca conseguido Consejo de Sabios para lograr ese deseado "Sanedrín". La institución totalmente apolítica. El organismo de remanso de paz para el consenso. El cenáculo apartado y alejado de las presiones político/empresariales. La casa en donde habitara la máxima sapiencia por el superior conocimiento y dilatada experiencia de los que tan altas responsabilidades tuvieron y tanto saber acumularon. La mesa de trabajo para la coordinación, consulta, estudio, asesoramiento y organización. En una palabra: todo lo que se nos ocurra para lograr estas dos cosas: a) como "misión fundamental", acabar de una vez por todas con el Pleito Insular, y b) como "objetivos regionales", buscar, repartir y compartir esa ansiada ecuanimidad y deseado equilibrio, no sólo entre las islas capitalinas, sino en las mal llamadas islas menores. No digamos ya las directivas y directrices para una Promoción Exterior Conjunta. Otro PEC, vaya.
O dicho de otra forma y al revés: el trabajo en equipo para que las islas no se hagan la puñeta unas a otras. Reforzamiento de los afamados cabildos, más aún si cabe, en lo insular y el respeto de no pisarse en lo regional. He ahí un digno trabajo para los ex presidentes. Así de sencillo, así de fácil, así de eficaz.
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Pero, más sencillo para lograr esa eficacia, ecuanimidad y equilibrio -vuelvo a las personas- es que los ciudadanos de a pie entendamos que no es comprensible, admisible ni justo que los ex presidentes repitan cargo. Y, mucho menos, que acepten bajar del nivel al que tan alto llegaron ni de la categoría que tan grande tuvieron. Ya lo expliqué en la primera parte de este trabajo, pero es bueno recordarlo otra vez.
Uno, que como ustedes saben es militar, entiende de la "honrada ambición" que consiste en desear los puestos de mayor riesgo y fatiga; pero no a costa de los demás. Y, desde luego, por el conducto del escalafón y de los méritos. Porque si no es así, se vería como un desmedido egoísmo y desconsideración hacia el compañero? si es que existe compañerismo en lo político/empresarial, que no lo sé.
Vayan un par ejemplos en contraposición a la honrada ambición, aquí mismito, delante de nuestras narices. Los cito por orden de antigüedad con brevísimo currículum político de cada uno de ellos: A) Jerónimo Saavedra Acevedo fue presidente del Gobierno canario y luego "ascendió" a ministro de Cultura nacional, lo que entra en lógico. Pero, ahora, "descender" a alcalde de Las Palmas, por mucho que quiera a la ciudad que le vio nacer, nos parece una auténtica falta de ética, uséase: una frescura. B) Román Rodríguez Rodríguez (3R) fue consejero de Sanidad y, dentro de lo lógico también, "ascendió" a presidente. Pero "descender" ahora a vicepresidente del cabildo de Las Palmas, por mucho que quiera a la isla que lo vio nacer, nos parece otra una falta de estética, uséase: otra frescura. Pero lo peor no son los propios personajes en sí, sino los individuos/as que con palmaditas, aplausos y susurros intrigan, presionan y coartan para que su líder regrese al cargo público; a la poltrona. El culichicherismo a ultranza, vaya.
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No creo que se me pueda tildar a mí de lo mismo, si les expongo un breve currículum "económico/cajeril" del director Álvaro Arvelo para "ascender" a presidente de CajaCanarias, por lo que ruego ahora me lean solamente los vivientes y supervivientes de esta Provincia Occidental. Los de la otra, abstenerse; gracias. Intachable gestión de eficacia y competitividad. Avance cauteloso, sin prisas pero sin pausa, para lograr asentares como la "hucha" más segura. Proyección en toda la provincia con una Obra Social pendiente y atenta, desde el más acomodado al más necesitado. Todo ello con una adaptación sin estridencias y una implantación de forma natural = credibilidad. Por eso, D. Álvaro con sus equipos financiero, cultural, social, deportivo y un largo etcétera, son de las pocas entidades canarias que han cumplido con el manido lema de ¡lo nuestro! ¿Se le podría pedir algo más? Pues yo sí: que siga manteniendo esa postura de no ceder a la unión o fusión de las dos cajas. Y aunque por esto se me tilde de retrógrado e insolidario, yo me agarro al lema gallego de que cuando la cosa va bien, "melior no menealla". Máxime si en esa unión se ven connotaciones políticas y de aprovechamiento. Lo que aprovecho para despedirme de ustedes hasta otro día.
* Impositor en CajaCanarias de paga
de militar retirado; nada más
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