Santa Cruz de Tenerife

Médicos del Mundo alerta del aumento de mafias de la prostitución en Tenerife

Cada vez es más difícil encontrar mujeres haciendo la calle en la Isla. Por el contrario, no paran de aumentar los clubes, pisos y barras americanas en los que es más fácil ocultar la explotación a la que son sometidas estas mujeres por las organizaciones de tráfico y trata. Lejos de disminuir, la prostitución crece.
G. MAESTRE, S/C de Tenerife
15/mar/08 19:38 PM
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La asociación Médicos del Mundo, una de las escasas organizaciones que trabajan directamente con las personas que ejercen la prostitución en la isla de Tenerife, alerta de la presencia, cada vez más numerosa, de organizaciones dedicadas al tráfico y trata de mujeres.

"La prostitución en la calle está en claro declive, ya no es tan frecuente como antes porque ahora están mas en auge los pisos, las barras americanas y los clubes. Mucha gente cree que es que hay menos prostitución porque no la ve, pero lo cierto es que hay más que nunca pero más oculta", señala una de las responsables de Médicos del Mundo del programa para la reducción de daños para hombres y mujeres que ejercen la prostitución, que añade que "esta circunstancia dificulta que lleguen los recursos para estas personas, que en muchos casos tienen una complicada situación personal y laboral, y eso da pie, más que nunca, a la explotación de las mujeres y a la proliferación de mafias, ya que estas mujeres se han visto obligadas a estar en sitios invisibles".

Baste como ejemplo el dato que maneja la ONG: "En zonas de Santa Cruz o del Sur de Tenerife en las que antes se podían localizar hasta 70 prostitutas, ahora se localizan no más de 15".

Por otra parte, existe el tópico de que en el Archipiélago apenas hay meretrices canarias y parece que por una vez se cumple. "Está claro que dedicarse a esto en un lugar tan reducido como una isla es un condicionante que muchas mujeres no están dispuestas a asumir y prefieren irse a la Península, en donde saben que pasan más inadvertidas y en donde les será más difícil encontrarse con alguien conocido", señala la integrante de Médicos del Mundo.

En cualquier caso el perfil de las personas que venden su cuerpo en Tenerife sería: mujer, inmigrante en situación irregular y con una edad comprendida entre los 25 y los 34 años.

Respecto al perfil de los consumidores de estos servicios, la experta de Médicos del Mundo lo tiene claro: "Sería tan amplio que abarcaría a toda la población masculina, independientemente de su edad, posición social, formación e incluso religión".

"No es un oficio digno"

Lejos de lo que se suele decir, ejercer la prostitución no es fácil. "Puede ser una manera de conseguir dinero de una forma rápida pero no de una manera fácil. Jamás he conocido a una prostituta que me haya dicho que disfruta con su trabajo. A veces sí reclaman que es un oficio tan digno como cualquier otro, pero es sólo un mecanismo de defensa para calmar la angustia que representa serlo; la prueba está en que nadie, ni una sola persona, quiere que sus hijos se dediquen a esto", señala la experta.

A esta situación se añade que la mayor parte de las prostitutas tienen unas cargas económicas muy fuertes que en muchos casos les impiden abandonar el oficio, porque si no tienen deudas con quienes las trajeron, mantienen a casi todos sus familiares o tienen varios hijos.

"Para nosotros la prostitución es una forma más de violencia de género porque desvincula a estas personas de todo sentimiento, de toda humanidad y se las considera más una mercancía que como una persona. Por eso me gusta pensar que si los clientes se encontraran a sus hijas en un club, es cuando tomarían conciencia de la gravedad del asunto", sentencia la responsable del programa.