Santa Cruz de Tenerife

Los pies de la Macarena

La Cofradía de la Macarena de La Concepción de Santa Cruz procesiona el Jueves Santo y la cargan 49 costaleros. El paso de Jesús Cautivo la cargan 34 costaleras. Cada Semana Santa salen a la calle 200 personas con los dos pasos.
CRISTINA ÁLVAREZ, Tenerife
9/mar/08 19:35 PM
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La Semana Santa de Santa Cruz tiene este año como protagonista del cartel y el programa al Cristo de Medinaceli que se encuentra en la iglesia de San José. Este año, el Jueves Santo quedará marcado por la procesión de Nuestra Señora la Esperanza Macarena y la frase: "al cielo con ella". La talla lucirá sus mejores galas y los costaleros la mecerán sobre sus hombros con el fervor y la devoción que sale del corazón y hace que los pasos tengan vida propia. Cada Semana Santa, la Cofradía de la Esperanza Macarena y Nuestro Padre Jesús Cautivo pone en la calle cuando procesiona unas doscientas personas, entre los que portan la Cruz de Guía, faroles, 80 nazarenos y los pasos que suelen adornar los propios miembros de la cofradía con flores.

45 años de cofrade.- José Francisco Cortés Aponte es el capataz de la Cofradía de la Virgen de la Esperanza Macarena, que se encuentra en la iglesia de Nuestra Señora de la Concepción de Santa Cruz desde hace 50 años. Cortés Aponte lleva 45 años de costalero y uno de sus hijos también carga bajo el trono y afirma que "será mi sucesor cuando me jubile". "Ensayamos en la calle de La Noria y son muchos los que se sorprenden al vernos cuando nos metemos bajo los tronos. En definitiva, se trata de coger el mismo paso y siempre intentamos hacerlo lo mejor que podamos como se hace en Sevilla. Muchos son los que por alguna promesa van descalzos y, aunque parezca increíble, hay muchos jóvenes, aunque para poder ser cofrade se debe ser mayor de edad", dice Cortés. "Cuando se carga a la Virgen no se sabe explicar bien lo que se siente, y he llegado a ver a hombres llegar al límite de sus fuerzas cuando la llevan en el trono. Los costaleros son los pies de la Virgen y la intentan llevar con orgullo", dice el capataz que además apura a contar cómo uno de los momentos más emotivos es cuando de regreso a la iglesia de la Concepción de Nuestro Padre Jesús Cautivo espera a la Virgen para entrar juntos. "En la iglesia de San Francisco se hace un acto de penitencia y quien no conoce bien el programa de actos se suele marchar cuando realmente deberían acompañarnos hasta la iglesia de la Concepción", dice.

Junto a la Virgen, el Cautivo.- Junto a la Macarena se encuentra la imagen de Nuestro Padre Jesús Cautivo, una talla de la imaginería sevillana que es cargada por mujeres desde hace ocho años. Costaleras que portan con fervor a la venerada imagen de Jesús Cautivo y van marcando los pasos mientras el silencio es el único protagonista de la noche, roto sólo por tambores y cornetas que hacen que la solemnidad sea la reina de la noche.

Cada Jueves Santo, sobre las diez de la noche, la banda de cornetas y tambores de Capitanía tocan y cantan "Soy el novio de la muerte" a la salida de Jesús Cautivo de la parroquia de La Concepción confiriendo al acto la solemnidad que se merece. En Santa Cruz existe la Asociación de Costaleros y Costaleras y con lo que cada uno aporta se pueden comprar zapatillas, fajines e ir reuniendo dinero para adquirir enseres para enriquecer cada Semana Santa los pasos que procesionan por las calles capitalinas.

La asociación lleva en su bandera la imagen de la Esperanza Macarena y siempre están dispuestos a colaborar con otras cofradías como en la procesión del Señor de la Sentencia de la iglesia de la Concepción de La Laguna el Domingo de Ramos. Pese a que no tiene local esta cofradía capitalina, suelen prepararse en la sede de la murga Los Rebeldes. La Cofradía de Nuestra Señora la Esperanza Macarena se compone de 49 costaleros y la de Nuestro Padre Jesús Cautivo es portada por 34 costaleras. El peso que deben portar los costaleros y costaleras es tan grande que los ensayos deben comenzar desde muy pronto y es indispensable contar con la ayuda de Carmen Infante, que es una fisioterapeuta que hace milagros tratando los tirones que suelen padecer los costaleros .