Jornada Deportiva
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

Un empate agridulce

El Tenerife se marcha contento de Córdoba por haber igualado un 2-0 justo al final, pero triste porque el resultado no le sirve para mantenerse en la lucha por el ascenso con argumentos para creer.
9/mar/08 10:16
Compartir
Edición impresa .

JUAN JOSÉ RAMOS, Córdoba

Minuto 92. Clavero llega a un balón suelto en el centro del campo y mete un pelotazo arriba para apurar a la defensa del Córdoba, temblorosa ante la perspectiva de perder puntos en la prolongación (como tantas otras veces esta temporada). Nino gana la espalda a la zaga y lanza un disparo que se marcha al poste. En boca de gol, Arruabarrena marca el empate. Los jugadores locales, por los suelos. Los visitantes, satisfechos con el punto después de haber tenido perdido el partido durante muchos minutos. Pero claro, la satisfacción dura hasta que te das cuenta de que ese punto no sirve de mucho en la carrera contrarreloj de los blanquiazules para seguir soñando con el ascenso.

Porque vale de poco haber conseguido sacar algo positivo en una recta final de vértigo. E incluso haber arrancado el encuentro con una imagen de ambición más creíble en un partido fuera del Heliodoro. O comprobar que hay tinerfeños como Julio Hormiga e Iriome que tienen mucho que decir en el futuro de este equipo. Todo eso queda en un segundo plano cuando llevas 90 días sin ganar a domicilio y el sueño del tercer puesto se aleja.

Conviene entonces repasar por qué llegó el partido hasta el 2-0 y sacar conclusiones para el futuro más inmediato. Oltra se decantó (por fin) por una tripleta en el centro del campo con un futbolista más ofensivo, Julio Hormiga, acompañando a los fijos Manolo Martínez y Óscar Pérez. Las intenciones eran las mismas, ganar, pero los argumentos sonaban más agradables. Lo mismo que tu estilod de música distinto y ese que te parece sólo ruido. Ambos son música, pero no es lo mismo. Este Tenerife parece más convincente. Y tiene más opciones de ganar como visitante, sino fuera por lo que regaló atrás.

Porque los dos goles encajados fueron auténticos presentes para el conjunto andaluz. Una falta botada por Cristian Álvarez desde la izquierda permitió a Pierini adelantar a los suyos con un perfecto cabezazo (20'). Contó con la colaboración del rival, puesto que el central italiano remató solo ante una zaga inmóvil. Parecía difícil de empeorar, pero Juanlu ridiculizó a la defensa tinerfeña para aumentar la ventaja en la segunda mitad (60'). Nunca se supo dónde estaba Juanma ni por qué Culebras cedió tan rápido en su carrera con el goleador cordobés.

Y es que los centrales insulares protagonizaron una calamitosa actuación, que pudo costar más caro a su equipo. Sobre todo en la primera parte, en la que Asen perdonó a la salida de un córner (25'), cabeceando solo en el primer palo. Y Pierini falló también en una acción similar al borde del descanso.

No es menos cierto que el conjunto blanquiazul dispuso de algunas ocasiones como una falta de Julio Hormiga que se marchó cerca del larguero (29'), un disparo demasiado cruzado de Nino (35'), tras un excelente servicio del propio Hormiga, o un disparo desde la frontal de Óscar Pérez, que salió junto al poste izquierdo de la meta de Julio Iglesias (41').

Pero esas oportunidades de los de Oltra no permitían hablar de resultado injusto, precisamente por lo que habían regalado en la parte defensiva. Aún así, la posibilidad de cambiar las cosas quedaba abierta. Como de costumbre, el primer cuarto de hora de la segunda mitad fue un regalo. El técnico visitante reaccionó casi en paralelo con el 2-0. Dio entrada a Arruabarrena e Iriome por Culebras y Jesuli.

Resolvía así varios problemas, con la salida de dos jugadores desacertados y retrasando a Manolo al centro de la defensa. Hormiga ganaba protagonismo en el medio y Óscar se dedicaba a lo que sabe hacer. Las bandas se convertían también en una opción para el ataque. Pero esta mejoría del Tenerife no se plasmó en demasiadas ocasiones de gol. Bertrán sí dio un aviso con el primer tiro insular entre los tres palos (75'), pero fue el nerviosismo local lo que de verdad dio vida a su adversario. Los "fantasmas" de otras tardes se apoderaron de los de Paco Jémez en el último cuarto de hora del encuentro.

El miedo a perder el tesoro de los tres puntos en los últimos instantes como en otros partidos les hizo dar un paso atrás y fallar. Una falta directa de Ayoze acabó con un rechace que Iriome convirtió en el gol de la esperanza (81'). Los minutos restantes parecieron una película ya vista para el Córdoba, pero inédita para un Tenerife que creyó en el empate y acabó consiguiéndolo, con más fútbol del que ofrece habitualmente.

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Jornada Deportiva

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: