LARA CARRASCOSA, Tenerife
El hospital de La Candelaria celebró ayer la realización del trasplante de hígado número 300 felicitándose con los buenos resultados obtenidos, pero añorando mejoras en la coordinación y en las instalaciones del centro hospitalario.
Así, Arturo Soriano, coordinador del Programa de Trasplante Hepático en este hospital, mencionó que entre sus anhelos está una "mejor coordinación" y la "existencia de un hotelito que permita que los enfermos, una vez trasplantados, puedan ser cuidados y se mejore la atención". Soriano se refería con la petición de este alojamiento, tipo residencia concertada cercano al centro hospitalario a la dificultad inherente a la fragmentación de las Islas Canarias. "Se les retrasa su alta por su traslado a otra Isla donde la atención puede que no sea la adecuada", detalló.
Tras un trasplante de hígado, una persona está ingresada de dos a tres semanas, de media. Soriano recordó que la morbilidad en este tipo de intervenciones es muy importante. "De diez enfermos en un año, seguro que se va a morir uno", añadió.
Desde que, en 1997, La Candelaria entró a formar parte de la red nacional de trasplantes se ha ido aumentando el volumen de estas operaciones. Ese año se realizaron 17 trasplantes de hígado y en 2007, 43. "En lo que llevamos de año hemos hecho ocho trasplantes de hígado", mencionó el doctor Arturo Soriano. En estos momentos la lista de espera es de cuatro pacientes, pero sólo en la semana pasada cinco personas recibieron un hígado nuevo en La Candelaria.
Cerca de un mes
En Canarias estamos muy por encima de la media nacional en número de donantes y las cifras de espera también son muy positivas. La media de espera de La Candelaria para el trasplante hepático en de 31 días, mientras que a nivel nacional es tres o cuatro veces mayor. De hecho, la mortalidad de los pacientes que están en lista de espera para recibir un hígado "es mínima, no llega al 7%", explicó Soriano.
Sin embargo, el número de indicaciones de trasplante se encuentra por debajo. En Canarias hay 29 enfermos a los que se les indica un trasplante de hígado por cada millón de habitantes, mientras que en a nivel nacional se encuentra en una cifra cercana a 40 pacientes por cada millón de habitantes.
La realización de un trasplante de hígado dura alrededor de cuatro horas y en una alerta de trasplantes se pueden movilizar más de 20 personas, mientras que si hay donante y trasplante la cifra se eleva a 60.
Todo ello para lograr que una persona pueda recibir un órgano nuevo y seguir viviendo. Las causas que implican un trasplante de hígado son muchas, pero la hepatitis fulminante es de las más graves. De hecho, es de las patologías que tienen mayor mortalidad, según explica el doctor Soriano, ya que entre el 60 o 70% fallece.
Precisamente fue un paciente con ese tipo de patología quien protagonizó el trasplante número 300 del Hospital de La Candelaria. La operación se realizó el pasado 23 de diciembre, sobre las 23:00 horas, a una paciente de 35 años que padecía una hepatitis con el diagnóstico de fallo hepático fulminante, por lo que precisaba un trasplante de hígado en un periodo de tiempo que no superara las 24 horas. Tras la activación de la red española a través de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) se consiguió un hígado compatible que llegó a tiempo para salvarle la vida.
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