LOS VEHÍCULOS que circulaban el pasado sábado, día primero de marzo, por la TF-5 se vieron colapsados al chocar dos camiones. El colapso fue a la altura del kilómetro nueve de la autopista del Norte y la vía quedó interrumpida durante una hora más o menos. Quiere esto decir que si cada cuatro horas se produce un choque, serán muy pocos los vehículos a los que se les permita la franquicia, o, lo que es lo mismo, que las cosas no se hacen con amplitud de miras y sin espacio suficiente para rectificar.
Todo se hace aquí deprisa y corriendo, y ese deprisa y corriendo es el que hace que nos equivoquemos. "Vísteme despacio que tengo prisa", dije ya hace pocos días que debería ser el lema de nuestros trabajos.
Siempre andamos "con poquedades", repetimos, y esa poquedad, el no querer irnos de nuestras posibilidades, es lo que nos perjudica, aunque la verdad uno no sabe si porque choquen dos vehículos es motivo suficiente para que el tráfico esté suspendido durante una hora.
Pero seguiremos haciendo lo mismo y cometiendo los mismos errores, porque aquí hasta para eso somos aburridos.
En estos peñascos del Atlántico, de cualquier cosa hacemos un problema o puede que también en eso radique la solución más idónea. Porque también es verdad que nunca se acierta del todo.
Hay que ver cómo hemos empezado y cómo hemos terminado.
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