M.M., S/C de Tfe.
Más de 50.000 espectadores han acudido a las sesenta y cinco audiciones programadas en la vigésimo cuarta edición del Festival de Música de Canarias que se desarrolló durante casi dos meses, desde el 10 de enero hasta el pasado 1 de marzo. Si bien queda mucho trabajo por realizar de cara a futuros certámenes, el director del ciclo, Juan Mendoza, se muestra moderadamente satisfecho con los resultados.
Mendoza destaca que aunque en Gran Canaria registra históricamente una mayor afluencia de público, en Tenerife se vendieron 22.251 entradas, lo que supone un incremento de espectadores de un 20 por ciento con respecto al año pasado, cuando acudieron 18.480 personas al Auditorio insular. El director del certamen achaca este desequilibrio entre las islas capitalinas a la tradición grancanaria con la existencia de la Sociedad Filarmónica. Además, la existencia de un espacio cultural consolidado como el Alfredo Kraus frente a un Auditorio de Tenerife relativamente nuevo han contribuido a marcar las diferencias de público entre ambas islas.
En cuanto al festival paralelo en las islas no capitalinas cabe destacar que se vendieron 3.000 localidades. Aunque la cifra es escasa, Mendoza señala que "se ha mejorado con respecto a otros años". Además, el concierto celebrado en La Graciosa, que se perfiló como una de las principales novedades de esta edición, registró 220 espectadores. Mendoza aseguró, además, que la pequeña isla recibirá nuevos conciertos en próximas ediciones.
El director admitió que "elevar las cifras de afluencia en Tenerife era uno de los asuntos que más nos preocupaban", por lo que asegura que, pese al citado incremento, "aún no estamos satisfechos con el resultado". Cabe destacar que de las audiciones programadas, sólo tres consiguieron agotar las localidades en el Auditorio santacrucero: la actuación de Cecilia Bartoli, el espectáculo de Paquito D'Rivera junto a la OST y el segundo programa de la Philharmonia Orchestra con Riccardo Muti al frente y el "Réquiem" de Verdi sobre los atriles.
Además, la dirección se enfrentó con algunos inconvenientes al inicio del festival cuando se cancelaron las actuaciones de Murray Perahia y el Cuarteto de Leipzig.
Así pues, Mendoza hace un balance positivo del festival en cuanto a público se refiere, mientras que por lo que toca a la programación, el responsable señala que "el cartel de 2007 era de mayor calidad que el de este año". Atribuye esa diferencia a que el ciclo de 2008 contó con 700.000 euros menos respecto al del año pasado. Como ejemplo, Mendoza detalla que "el año pasado estuvo la Filarmónica de Berlín y este año no ha sido posible (contar con un conjunto de ese nivel)".
Promoción dentro y fuera
Juan Mendoza admitió que el Festival de Música de Canarias necesita más promoción tanto dentro como fuera del Archipiélago, aunque achacó esta circunstancia a la "falta de un equipo de personas dedicadas en exclusiva a esta tarea".
El director aseguró que se han hecho campañas publicitarias en las Islas con más anuncios en los periódicos regionales. En cuanto al escaso número de ruedas de prensa ofrecidas con los artistas participantes, Mendoza señaló que "hay que buscar un equilibrio, ya que en muchas ocasiones hemos organizado encuentros con los medios de la comunicación y la respuesta ha sido mínima".
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD