1.- Fue el inteligente Juan del Castillo, escritor orotavense y amigo, quien dijo que en esta isla no hace falta tumba del soldado desconocido, porque aquí nos conocemos todos. Ninguno de ustedes, desocupados y amables lectores, conocen las dificultades del escribidor de provincias a la hora de contentar a todo el mundo en la campaña electoral. Una campaña que es tan cercana en los personajes y tan estrambótica en los programas, cuando existen, que a veces se hace imposible centrarla, centrarlos y centrarse. Para mí son días en que vivo peligrosamente, pues unos y otros están pendientes de lo que digo para caer sobre mí como buitres leonados y desollarme. No me debería importar tanto esta aventura, pues, como se sabe, estoy muy al final de mi vida profesional, pero a pesar de los años transcurridos en ella y de las durezas producidas por el tiempo, el corazoncito sigue funcionando.
2.-Estamos en los últimos días, acaso en aquellos en que los indecisos se deciden; y este juego de palabras no es sólo intencionado, sino real. Un 30% de los españoles asegura su voto en los últimos días, incluso también decide si va o no va a votar, aunque los augures y las encuestas digan que este año se alcanzará una participación alta, que los expertos -¿y quiénes son los expertos?- cifran en hasta un 74%. Parece claro que España tiende al bipartidismo y que las formaciones nacionalistas no pasan por su mejor momento, aunque Coalición Canaria, que es un mal necesario, anda por los dos diputados en los sondeos nacionales. Este periódico, el pasado domingo, desmontó la certeza de las encuestas e hizo patente su tradicional patinazo.
3.-Por otra parte, parece absurdo que en estas fechas tengamos casi obligatoriamente que hablar de política, con lo aburrida que es. Nunca me amodorro tanto como en la campaña electoral; al menos ahora, cuando me ha abandonado la juventud y ya no puedo ir tras las muchachas de las Nuevas Generaciones, que en otro tiempo eran algo serio y que ahora son también algo serio como amas de casa y madres de familia, abogadas de prestigio, empresarias de pro y dueñas del mundo. Los tiempos han cambiado, para ellas y para mí, ay.
achaves@radioburgado.com
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD