atlético arona 1
tfe. sur ibarra 1
Atlético AronaDani, Carlos (Ayoze, min. 46), Manuel Delgado, David, Benito, Javi, Manu, Jonay (Gouche, min. 70), Héctor, Chiqui y Balsera (Migue, min. 46).
Tenerife Sur IbarraMelo, José Antonio, Joel, Rayco (Bruno, min. 62), Héctor, Efrén, Zamora, Samuel (Panolo, min. 72), Ezequiel, Vitaca (Renato, min. 79) y José Julio.
ÁrbitroDavid Pinto Herrera, del Colegio Tinerfeño. Amonestó a los jugadores locales Benito y Ayoze, y a los visitantes Héctor, Samuel, Joel, Renato y Efrén.
Goles0-1, min. 28: Ezequiel.
1-1, min. 51: Héctor, de penalty.
IncidenciasMunicipal Fernando Pérez. Unos 250 espectadores. Los jugadores locales saltaron al campo con una camiseta en la que ponía el anagrama de "Basta Ya", en referencia a la grave situación económica por la que atraviesa la entidad.
EFE, Arona
El Atlético Arona no se rinde y mereció algo más que el empate ante una Unión Deportiva Tenerife Sur Ibarra, que tras adelantarse en el marcador en la primera parte, en la continuación dio la impresión de que desaparecía del campo ante el acoso de los locales.
La primera parte se desarrolló con un juego insulso porque ambos conjuntos se limitaron más a defender a que a organizar jugadas ofensivas, con un primer aviso por parte visitante con sendos disparos del goleador Ezequiel que resolvió el meta local Dani sin excesivos problemas.
En el minuto 22 se produjo la jugada polémica cuando un lanzamiento de falta del local Chiqui no lo atrapó el meta Melo y cuando Jonay se disponía empujar el balón al fondo de la red, incomprensiblemente lo lanzó por fuera, ante las protestas de los locales al entender que habían derribado con anterioridad a Héctor.
Así se llegó al minuto 28 en el que, como no, el máximo goleador de la categoría demostró su olfato con una jugada personal que culminó con un disparo cruzado ante el que nada pudo hacer un cancerbero Dani, que dos minutos después si que protagonizó una espléndida intervención al rechazar un disparo a bocajarro del propio Ezequiel.
Ya en la recta final tímidos intentos de los de Ignacio Marrero en busca del área contraria sin las ideas claras, y un conjunto de Nino que no tuvo excesivos problemas para controlar los avances locales sin descartar de nuevo el contragolpe.
En la continuación el control del juego fue para el conjunto local, que rápido niveló la contienda con un penalty de los denominados tontos, cometido por Joel sobre Héctor, que se encargó de transformar el propio jugador.
A partir de aquí el conjunto de Nino dio la impresión de que desaparecía del terreno de juego y fue el de Ignacio Marrero el que tomó las riendas y dispuso de las mejores ocasiones.
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