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Eduardo Oramas enseña en Arona "el arte del palo y la mano"

3/mar/08 19:25
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"EL DÍA de ayer" se despide del municipio de Arona. Eduardo Oramas en esta entrega de hoy refleja a la perfección lo complicado que fue el día a día en los primeros años del siglo pasado. Así nos lo ratifica nuestro informante de hoy, quien asegura que "la vida antes era trabajar. Lo único que existía antes era el trabajo".

Eduardo Oramas Alayón nació en el barrio sanmiguelero de Aldea Blanca en octubre de 1923. Su infancia y juventud transcurre con su familia en el municipio de Arona, pueblo al que sus padres se trasladaron a trabajar. Su relación con la escuela fue inexistente ya que en aquellos tiempos había que trabajar para poder satisfacer las necesidades básicas. "Y tuve que cambiar la cartilla del colegio por los útiles de labranza", nos afirma.

El maestro Eduardo Oramas ha desempeñado todo tipo de trabajos en el transcurso de su vida: agricultor, cabuquero, albañil, carpintero, paredero, herrero, camellero, leñador y maestro. Eduardo es maestro del "juego del palo y de la mano", juego tradicional que él mismo creó. Él se autodefine como "maestro de todo y aprendiz de nada. He hecho de todo en esta vida menos descansar".

Cabuquero y paredero

Los oficios de cabuquero y paredero fueron los que más tiempo ocuparon en la dilatada vida laboral de Eduardo Oramas. Así, dedicó muchos años a desempeñar el oficio de cabuquero, excavando con pico y pala las galerías de agua que dieron origen al mundo rural del sur de Tenerife. "Antiguamente abríamos las galerías con marrones y pequeños taladros, hoy las cosas han cambiado", nos aclara nuestro protagonista.

La tradición agrícola de los municipios del sur convirtió el trabajo de cabuquero en parte esencial para el desarrollo económico de esta zona de la Isla. Además de conocerse a la perfección las galerías de agua del sur, nuestro protagonista se trasladó a Las Palmas para contribuir con su trabajo a la construcción de las galerías de la capital grancanaria.

Eduardo nos asegura que ser cabuquero requería mucha fuerza física y mental para aguantar "las 12 horas de trabajo continuo y ganar las cuatro pesetas que se cobraban. Era un trabajo muy duro que no daba ni para comer", afirma.

Otro de los oficios a destacar desempeñados por nuestro protagonista en "EL DÍA de ayer" fue el de paredero, especialidad de algunos albañiles. La labor de paredero consistía en la construcción de paredes de piedra. "Bien costaba cargar esas piedras para colocarlas y construir la pared", nos asegura Eduardo, quien aún recuerda el dolor de espalda que quedaba después de la jornada de trabajo.

"El palo y la mano"

Nuestro protagonista es fundador de la Escuela de Juegos Tradicionales, que nació en el sur de nuestra isla hace tres años. El juego del palo y de la mano son dos de las variedades vernáculas que Eduardo aporta a esta escuela.

Eduardo aprende a jugar a la mano cuando era un niño, siendo su abuelo materno quien lo inició en esta práctica de defensa. Más tarde, cuando era un adolescente, se inició en el juego del palo: "Don Lucio me enseñó un juego que desconocía y me di cuenta que combinaba perfectamente con las enseñanzas de mi abuelo".

Con amplios conocimientos en el arte del palo y la mano, Eduardo decidió compaginar ambos juegos y crear lo que él define como "un tipo de defensa personal a lo canario". Nuestro protagonista desarrolló un juego en el que se combina el palo con la mano, creando un modo de defensa que él mismo se ha encargado de difundir.

En la escuela recién fundada, el maestro del juego del palo y de la mano cuenta con un grupo de diez personas a las que trata de enseñar los valores de este modo de defensa personal. Eduardo afirma que se trata de un juego que no se le puede enseñar a cualquiera porque "si se hace un mal uso del mismo puede ser problemático. Hay que controlar la enseñanza porque se trata de un tipo de defensa que puede ser criminal".

En la actualidad, Eduardo Oramas descansa en El Fraile participando en todas las iniciativas de su pueblo y enseñando a sus discípulos la defensa del palo y la mano. Eduardo se despide recordando a "nuestros políticos y autoridades que apuesten más por la defensa de nuestros valores", comenta. "Hay que apoyar y fomentar lo que es verdaderamente nuestro". Con nuestro protagonista de hoy nos despedimos de Arona. El próximo lunes tendremos una cita con ustedes en el municipio de Adeje. Les esperamos. FUENTE: ANSINA.

domingo.jorge@canaryinfoweb.com

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