HOY NO VA de política. Me tomo un descanso, con su permiso, que me agradecerán los lectores, porque ya está bien de debates y de críticas de los debates, que nos endosan mañana, tarde, noche y madrugada por la tele. Va de médicos, en cuyo gremio, por lo que se ve, hay tanta o más falta de entenderse que entre los políticos más o menos activos.
Poco después del comienzo del curso 2007-2008, un alto cargo y prestigioso profesor de la Universidad de La Laguna hacía unas declaraciones a la prensa donde decía que, en estas Islas, había que mover todos los resortes para que acudieran más alumnos a la Universidad, en especial a la Facultad de Medicina. Un servidor, que tenía hasta siete primos hermanos médicos, de los cuales ya han muerto tres, parecía que tenía también trazado el camino a esa carrera. Pero, como quiera que cuando veía curar una herida en llaga o reventar un grano con pus me sentía entrar lo que llaman en Medicina una lipotimia -que un compañero mío del periódico confundía con una linotipia- y la gente llama una fatiga o un desmayo, comprendí que ese no era mi destino y me dirigí al periodismo pasando por la Química y el Magisterio.
Pues bien, mientras el profesor que dije, y no puedo afirmar que haya sido el propio rector, hacía un llamamiento a los alumnos de Medicina porque, realmente, hacen falta médicos en los centros y en las ciudades de Canarias, el nuevo decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Laguna, doctor don Emilio Sanz, declaraba a un redactor de ese periódico que "si aumenta el número de alumnos, tendremos más paro", entre la clase médica, se entiende, porque serán los nuevos licenciados los que no encontrarán trabajo. Parece raro, cuando menos, que un profesor que se licenció en la misma Facultad que ahora rige y con la que lleva treinta años de relación, según declaró al periodista, diga que sobra alumnos, cuando otro profesor responsable los llama para que vengan a estudiar. Hará cierta la conocida frase que, como se dice por ahí: "la Universidad es una fábrica de parados".
Por otro lado, los centros sanitarios públicos de Tenerife informan de que sus problemas de largas listas de espera y de algunas desatensiones a los pacientes se deben a la falta de médicos.
¿Cuántas veces hemos oído o leído que faltan sobre todo especialistas anestesiólogos. ¿Es tan difícil organizar cursos de especialización, por otra parte, cuando hay quirófanos en el mismo HUC que no trabajan por la tarde y que le prohibieron hacerlo cuando lo pidió un grupo de cirujano? Por su parte, el presidente d Colegio de Médicos de Santa Cruz, doctor Rodrigo Martín, afirma que los médicos de aquí se van a trabajar fuera porque no les dan plazas fijas en los centro. Pero parece que estas ausencias las suplen los médicos foráneos, un tercio de los cuales están trabajando sin titulación legal. Peor todavía.
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