J.D. M., S/C de Tenerife
"Verbena de la Paloma interminable", "Campo de concentración", "Sala de fiestas".... Son algunas de las definiciones que residentes en la calle Góngora, en la zona de la avenida de La Salle, dedican a la situación que viven. Aseguran que desde hace meses "no podemos descansar con tranquilidad porque hay ocho grandes focos del campo de fútbol anexo al estadio Heliodoro Rodríguez López, que dan directamente a nuestras casas y que están encendidos desde que cae la tarde y se va la luz natural hasta primera hora de la mañana entre las seis y la siete".
Estas personas exigen "una solución al problema porque esta instalación, según nos dicen, pertenece al Cabildo insular, pero sigue con la categoría de obra sin entregar al Ayuntamiento de Santa Cruz, pese a que hace muy pocas semanas el CD Tenerife realizó allí unos actos de la denominada Semana Blanquiazul".
Recinto deteriorado.- Argumentan las fuentes consultadas por EL DÍA que "el recinto ya está deteriorado, con la entrada rota e, incluso, han arrancado sillas de plástico del graderío. No hay vigilante, ni de noche ni de día y nos parecería bien que lo pusieran y que tuviera su caseta con luz. Pero otra cosa muy distinta son esos ocho grandes focos con plafones que, desde unos vestuarios que no se utilizan en el horario nocturno, dan de manera sistemática cada noche sobre nuestros hogares impidiendo el descanso normal".
Tampoco entienden los vecinos "cómo se permite una situación así que supone un enorme gasto de energía y, por lo tanto, de dinero en tiempos de crisis económico como aseguran los expertos que son los actuales".
Otras críticas se refieren al entorno y así algunos residentes critican y se quejan por "el mal estado de los alcorques o de las losetas del suelo, levantadas en su gran mayoría, o el hecho de que no se limpien los excrementos de los perritos, porque parece que aquí vienen todos los de la ciudad de Santa Cruz a defecar. Nos sentimos en ocasiones como si nadie nos hiciera caso y, ante el hecho de que gritamos en el desierto, exigimos una solución al problema".
Situación deplorable.- El vandalismo lleva unos tres meses atacando esta instalación que parece haber quedado "en tierra de nadie" porque a ninguna institución pertenece en realidad. La puerta de acceso al campo de césped artificial para fútbol-7 está ya rota, al igual que la salida de emergencia, las instalaciones anexas sucias, hay pintadas en las paredes y se han roto luces y arrancado bancos, sillas o losetas de las escaleras que llevan al párking junto al estadio. Estas últimas han llegado a tirarlas algunos jóvenes, siempre según los vecinos, a la zona de ocio infantil cercana. Al campo acuden a entrenar por las tardes desde hace un año unos siete equipos de distintas categorías de base y hay quejas de sus padres en el sentido de la necesidad de contratar con urgencia un servicio de vigilancia.
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