NACHO MARTÍN, S/C de Tfe.
Como si estuvieran convencidos de rozar con los dedos una mayoría contundente, casi seis mil simpati- zantes socialistas abarrotaron ayer el pabellón de deportes Santiago Martín de La Laguna para celebrar una victoria por anticipado en la que otras dos mil personas tuvieron que conformarse con participar en la calle, ante la imposibilidad de acceder al recinto. La sensación de triunfo llevo al propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a asegurar que "una hamburguesa -el nombre con el que popularmente se conoce al pabellón- abarrotada es una amplia mayoría del PSOE el 9 de marzo".
Y aunque Zapatero barrunte ese resultado, lo cierto es que ni él ni el secretario general del PSC y candidato al Congreso por Las Palmas, Juan Fernando López Aguilar, quisieron echar las campanas al vuelo. El uno y el otro insistieron en subrayar el que ha sido el mensaje fuerza de los socialistas en esta campaña: la izquierda es mayoritaria en la sociedad española, pero si no acude a las urnas, ganará el PP. Movilización, en definitiva.
López Aguilar fue el más dramático de los dos. Tras hacer un repaso de las principales decisiones que se han aprobado en esta legislatura, advirtió a los allí presentes de que "todo eso está en juego" ante una virtual victoria del PP en las elecciones del próximo domingo. Desde la Ley de Igualdad a la lucha contra el cambio climático -que Rajoy encomendaría a su popular primo- pasando por un crecimiento económico "mayor y mejor con un mejor reparto" ante un partido que "se llena la boca hablando de currantes, pero que a la primera de cambio hizo un decretazo que perjudicó a los más débiles", por lo que no dudó en pedir el voto para "poner en su sitio" el 9 de marzo a una derecha que calificó como "la peor de Europa".
"Quienes somos más en España debemos ser más en las urnas. Es nuestro deber ético y político", añadió para apelar a los jóvenes de forma particular: "No les hemos fallado", advirtió para pedir una participación masiva en las urnas.
No limitó sus críticas al PP en la actuación de este partido en Madrid, sino que le acusó de preocuparse por posibles lapidaciones de mujeres en España -de las que no hay casos-, cuando practica la "dilapidación de recursos" en Tindaya y Las Teresitas junto a CC, partido que no libró de la crítica.
Aguilar aseguró que los nacionalistas pretenden enviar a Madrid a un "padrino o a una madrina a cobrar" un dinero -"perras", dijo- cuyo destino no está ni asegurado ni muy claro. También hizo un juego de gestos en el que subrayaba las cejas de Zapatero frente a la barba de Rajoy y a una palma de la mano extendida -de pedigüeño- de Paulino Rivero.
Un Zapatero más batallador que en otras ocasiones tampoco dejó escapar la ocasión para criticar a CC y a unas recientes declaraciones de su candidata Ana Oramas en las que ésta decía que es lo mismo para su partido que ganen los socialistas que el PP.
El presidente contrapuso estas palabras a la idea de un partido con principios. "No votéis -pidió- a los mercaderes del voto, a los que sólo quieren el poder, los cargos. A los que les da igual Rajoy o Zapatero. En la vida hay que tener principios", añadió.
Pero quizá fue la senadora Patricia Hernández, candidata a la reelección, quien dio en la clave de lo que puede determinar el triunfo de su partido el próximo domingo. Tras rememorar la decisión del presidente de retirar las tropas de Irak, Hernández le recordar que "los jóvenes prometimos llevarte a La Moncloa. Lo cumplimos y ahora te mantendremos allí".
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