EFE, Ciudad del Cabo/París
El presidente francés, Nicolás Sarkozy, afirmó ayer en Sudáfrica que la liberación de la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, rehén de las FARC desde 2002, es "una cuestión de vida o muerte" y apeló a la influencia del gobernante venezolano, Hugo Chávez, para salvarla.
En rueda de prensa junto con el presidente surafricano, Thabo Mebeki, Sarkozy se declaró dispuesto a ir a buscar a Betancourt a la frontera entre Venezuela y Colombia. "El sufrimiento de Betancourt (que posee la doble nacionalidad francesa y colombiana) es el sufrimiento de toda Francia", afirmó Sarkozy.
En un comunicado difundido ayer por el Palacio del Elíseo, Sarkozy apeló directamente a Chávez, para solucionar el secuestro de Betancourt, en poder de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y por cuya suerte se teme, dado su precario estado de salud.
"Me dirijo al presidente Chávez y celebro su implicación y sus esfuerzos, que han permitido devolver a la vida a otros cuatro rehenes. Le pido que use toda su influencia para salvar la vida de Ingrid Betancourt". "No podemos esperar más", insistió Sarkozy. "Se trata de una cuestión de vida o muerte", agregó.
El presidente francés dijo que en las últimas horas habló con la hija de Betancourt, quien le transmitió su sufrimiento por el estado de salud de su madre.
Desde París, el primer ministro francés, François Fillon, dijo ayer que teme por la vida de Ingrid Betancourt, e instó a la guerrilla a liberarla cuanto antes. "Esta mujer está enferma, se sabe, y ya se sabía desde hace varios meses. Ahora hay testimonios extremadamente precisos. Es probablemente una cuestión de semanas. Tiene que ser liberada", declaró el jefe del Gobierno francés ante la prensa.
Por su parte, los familiares de Betancourt y la ex senadora colombiana Consuelo González pidieron ayer al Gobierno de Uribe y a la guerrilla de las FARC un acuerdo humanitario para evitar lo que considera peligro de muerte de los re-henes. La solicitud fue hecha durante una rueda de prensa en Pa-rís a la que asistieron el ex marido de Betancourt, Fabrice Delloye, su hijo Lorenzo, Consuelo González y Alexander Sanchez, sobrino de uno de los cuatro rehenes liberados, Luis Eladio Pérez Bonilla.
Delloye dijo que la situación es de "urgencia absoluta" porque las condiciones en que viven los rehenes son "terroríficas y hacen que estén muriéndose".
De su ex esposa recordó que en el pasado tuvo una hepatitis que ha vuelto a manifestarse con más fuerza y constató que "ella sabe que será la última en salir" del cautiverio.
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