D.M., S/C de La Palma
La avenida de El Puente capitalina se cerró a última hora de la tarde ayer al tráfico y por un periodo de tres meses para dar un impulso definitivo a los trabajos de construcción de los aparcamientos subterráneos que se ejecutan en esta céntrica vía y de los que ya están en servicio unos 400, estando pendientes de finalización otros tantos.
El alcalde, Juan Ramón Felipe, reconoció que "es una medida que no queríamos adoptar, pero que es necesaria para que se pueda llevar a cabo la canalización del barranquillo que tanto habíamos demandando y que permitirá la creación de más estacionamientos en el tramo comprendido entre el bar Tajurgo y la Recova y lo que esperamos es que la empresa cumpla con el plazo que nos ha dado de que en tres meses estará lista dicha canalización".
"De momento -dijo- está cumpliendo con los últimos plazos que le hemos marcado, así que confiamos en esta nueva etapa de Fuente Olén".
El alcalde se mostró satisfecho por el buen ritmo que han alcanzado ahora las obras, después de haber sufrido un parón de varios meses por falta de liquidez de la empresa, y deseó que sigan así porque "lo que antes parecía eterno, ahora está avanzando rápidamente y lo que espero es que siga todo como va hasta ahora y cuanto antes podamos abrir al público la calle con sus aceras terminadas, asfaltado definitivo, accesos para discapacitados y todos los aparcamientos terminados y puestos en uso, mucho mejor porque será un beneficio para todos, pero especialmente para los comercios".
Aunque también señaló que de cara a los futuros proyectos que se ha marcado el municipio es muy importante tener esos aparcamientos listos, ya que "para ejecutar la futura playa en el frente marítimo, que supondrá la desaparición de los aparcamientos que tenemos en la avenida Marítima, necesitamos los estacionamientos de El Puente". Mientras dura el cierre, las calles Díaz Pimienta y Garachico servirán para desviar la circulación de vehículos por el centro de la ciudad.
Estas declaraciones las hizo el mandatario local tras la celebración el pasado lunes de un pleno de trámite en el que lo más destacable fue que el concejal socialista, Antonio Riverol, llamó "mentiroso" al concejal de Obras, Antonio Acosta, por haber faltado a la verdad en algunas cuestiones que le había preguntado en una sesión anterior.
En concreto, Riverol acusó al edil nacionalista de haberle mentido sobre el vertido de aguas negras porque "usted me dijo que no sabía nada de vertidos y yo tengo pruebas de que se han producido y de las quejas de los vecinos de Mirca por los malos olores". También acusó a Acosta de mentir con el tema de la pala y con las obras de la calle Garachico, ya que "ustedes habían dicho que no se podía abrir hasta 2009 porque costaba arreglarla 300.000 euros y es falso".
Frente a estas acusaciones, Acosta se defendió diciendo que "yo no le he mentido ni a usted ni a los ciudadanos. No tengo conocimiento de ningún vertido", mientras que el alcalde defendió las actuaciones de su concejal y dejó claro que se está trabajando para mejorar las cosas. Unas respuestas que no convencieron al concejal de la oposición, que pidió más rigor a la hora de contestar porque "un concejal con dedicación exclusiva como mínimo tiene que saber lo que pasa en su municipio y si ha habido o no vertidos", espetó.
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