Pocos momentos de ocio tuvo Salvador González. Aprovechaba el tiempo de mecer la leche para descansar. El mecer la leche consistía en remover la leche extraída de la cabra hasta que la misma fuera espesando para poder hacer mantequilla. "Era una labor que llevaba mucho tiempo y aprovechábamos para bailar y cantar", nos comenta ofreciéndonos una sonrisa. ¡Qué días aquellos!