EFE, Pristina/Belgrado
Kosovo recibió ayer con euforia el anunciado reconocimiento de EEUU y de los principales países europeos, excepto España, de su independencia unilateral de Serbia, mientras se vivieron las primeras manifestaciones de la minoría serbo-kosovar y Rusia insistió en la ilegalidad de la secesión.
Después de que el presidente estadounidense, George W. Bush, de visita en Tanzania, dijera que los kosovares eran independientes, su secretaria de Estado, Condoleezza Rice, procedió al reconocimiento formal de la que fuera provincia serbia, en la que más del 90% de los dos millones de habitantes son albaneses.
EEUU, principal valedor de este proceso de independencia, reconoció ayer formalmente a Kosovo como un estado soberano e independiente y da la enhorabuena al pueblo de Kosovo en esta ocasión histórica", indicó Rice.
Como respuesta, el Gobierno serbio ordenó la retirada de su embajador en Washington, según anunció el primer ministro, Vojislav Kostunica, al abrirse en Belgrado una sesión del Parlamento que anuló la independencia.
En una sesión convocada de forma urgente, los diputados sancionaron la decisión del Gobierno serbio -aprobada de forma anticipada el jueves pasado- de declarar "nulos e ilegales" los actos de la independencia de la provincia que para Serbia es parte inalienable de su territorio. Kostunica dijo que se hará lo mismo con cualquier otro país.
Casi de forma paralela al anuncio de EEUU, la UE cerró una declaración común para resolver sus contradicciones, que subraya que Kosovo es un caso único y sin precedentes, antes de que los principales países comunitarios (Reino Unido, Alemania, Francia e Italia) anunciaran el reconocimiento del nuevo Estado. Sólo España, entre los grandes, adelantó su posición contraria a este proceso de secesión, que considera ilegal por no responder a una decisión unilateral que se apoya en una resolución de la ONU.
"Lo que no queremos es que se abra la Caja de Pandora en los Balcanes", dijo el ministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, al reafirmar que España no reconocerá a Kosovo.
Según aseguró Moratinos, no es por miedo a un posible "efecto dominó" por lo que España rechaza la independencia unilateral de Kosovo, sino por el mismo respeto a la legalidad internacional que llevó al Gobierno socialista a retirar las tropas de Irak en 2004.
Francia reconoció la secesión de Kosovo ayer mismo mediante el envío de una carta de su presidente Nicolas Sarkozy, al presidente kosovar, Fatmir Sejdiu. Reino Unido utilizará el mismo mecanismo, mientras que Alemania e Italia tomarán la decisión oficialmente mañana.
El jefe de la diplomacia alemana, Frank-Walter Steinmeier, aseguró que otros 13 países de la UE tomarán "muy rápidamente" una decisión similar a la anunciada ayer por los cuatro mayores Estados de la Unión y por otros países significativos, como Turquía, Pakistán, Japón o Australia
Estos anuncios de reconocimiento de la independencia de Kosovo desataron una ola de euforia en las calles del centro de Pristina, donde se sucedieron las manifestaciones de alegría.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD