Ayudémonos (Fábula)
Ya sabemos todos nos necesitamos,
si vivimos en el mismo mundo,
en el mismo pueblo o capital
¿por qué no nos ayudamos?
Siempre que puedas
ayuda al que te necesita,
según tus medios y posibilidades
no dejes esa alma "marchita".
No siempre es la riqueza
o el dinero el que ayuda,
a veces son palabras
de comprensión y de ánimo
las que valen para
quitar la tristeza.
Todos debiéramos ayudarnos,
en lo bueno a repetirlo
y en lo malo a rechazarlo
para que todos el bien
podamos disfrutarlo
en lo que tenemos de humanos,
y sin hacer guerras ni peleas
ni otras tantas cosas malas,
ayudarnos siempre siempre,
y sin distinción de edades,
razas ni clases sociales
unamos nuestras manos y
corazones a evitar calamidades,
que unidos y luchando por el bien
con la parte que cada uno podamos,
nos sentiremos siempre felices
unidos y abrazados como hermanos.
No imitemos la delincuencia,
los chismes o calumnias que a las
personas y a las familias deshace,
fijémonos en lo bueno,
siempre a repartir lo mejor,
a dar al que lo necesite
el pan, nuestro cariño,
nuestra amistad y amor.
Consecuencia moral de esta fábula:
Todos nos necesitamos, todos tenemos que ayudarnos siempre sin distinción de edades, ni razas, ni clases sociales, a compartir con el que lo necesite, el pan, nuestro cariño, nuestra amistad y amor.
María del Carmen Pinto Dorta
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