CRISTINA ÁLVAREZ, Tenerife
Un día sí y otro también, desde hace un mes, aparecen contenedores quemados por toda la ciudad. Durante la primera quincena del mes de enero de 2008 se han contabilizado 30 contenedores destinados al depósito de residuos, papel y cartón, así como para los envases ligeros en distintas zonas de la ciudad que han sido objeto de las llamas. Fuentes de Urbaser, la empresa concesionaria de la limpieza viaria y recogida de dichos residuos del municipio, concretó que en enero de 2008 se han quemado 49 contenedores, la cifra más alta por mes registrada desde hace dos años.
En 2007 sufrieron desperfectos 175 contenedores, 78 más que en 2006, lo cual supuso un desembolso en 2007 de casi 150.000 euros. Esta cifra representa un 50% más de la partida destinada en un principio, que estaba presupuestada en 100.000 euros.
De esta forma, aparte de la gravedad que conlleva que en sólo 15 días hayan sido destruidos 30 contenedores, el ayuntamiento muestra una preocupación añadida por el hecho de que se continúe con la costumbre de quemar estos depósitos, sobre todo durante los fines de semana.
El pasado fin de semana, concretamente en la madrugada del sábado al domingo, fue tal el destrozo que en la calle José Hernández Afonso fueron quemados cinco contenedores, resultando afectados tres pisos de un edificio. Ésta es la cuarta vez que queman los contenedores colocados en dicha zona de la calle, según fuentes de Urbaser.
En la planta baja se encuentra una oficina bancaria que sufrió daños en una de las fachadas y en los rótulos. Asimismo, pisos de las tres plantas en los que se encuentra el Consulado de Filipinas aparecían la mañana del domingo con la fachada ennegrecida y el precinto de la Policía Local. Ayer se estaba comenzado a reparar los desperfectos. No se salvaron tampoco las calles Comodoro Rolín ni San Bernardo, entre muchas otras.
Según fuentes policiales y de Bomberos de la capital "los fines de semana suelen ser los momentos en que más cantidad de contenedores se queman, con el consiguiente gasto económico y los problemas que se causan a la ciudadanía".
Pequeña explosión
Al parecer, la fórmula que se está empleando para cometer tantas quemas vandálicas es coger un spray y acercarle un mechero tirándolo dentro de los contenedores, con lo cual se acelera el proceso del fuego a través de una pequeña explosión.
Lo cierto es que no se logra localizar ni detener a ninguno de los presuntos autores de los hechos vandálicos que están causando una serie de pérdidas considerables no ya a las arcas municipales, sino al resto de ciudadanos.
El ayuntamiento optó durante 2007 en Añaza, dada la creciente sucesión de quemas de contenedores, por sustituir la mayoría de los de carga lateral destinados a residuos sólidos por otros metálicos, mientras que los de recogida selectiva de papel-cartón y envases ligeros de la misma tipología fueron reemplazados por los del tipo "iglú". Este cambio de envases resultó positivo y "desde entonces no hay incidentes en esta zona, salvo los que se puedan producir de forma puntual en aquellos de plástico que todavía quedan en esta parte del municipio", explicaron.
Por otra parte, el consistorio solicita permanentemente la colaboración ciudadana para que se comunique e informe de cualquier acto vandálico de quema de contenedores.
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