JOSUÉ GARCÍA, S/C de Tfe.
Los importadores matizaron ayer las informaciones acerca del impacto que pueden tener en Canarias las restricciones que ha impuesto la Unión Europea (UE) a la entrada de carne de vacuno de Brasil mientras las explotaciones de ese país no cumplan sus requisitos sanitarios. Al igual que los productores y carniceros, la patronal Adican descartó el desabastecimiento de ese producto, aunque sí alertó del posible aumento de los costes y del precio final.
Su presidente, Francisco Gómez, afirmó que en Canarias, de las 40.000 toneladas de carne de vacuno que se consumen anualmente, "se importan de la UE unas 16.000 ó 17.000 toneladas, y de terceros países entre 15.000 ó 16.000, unas 1.500 toneladas al mes". De estas últimas, el 80% corresponde a la carne congelada de Brasil, cantidad que está lejos de ser el 80% de toda la que se consume, como habían publicado algunos medios informativos.
Gómez afirmó, eso sí, que la carne que ahora mismo no puede importarse de Brasil no podrá traerse tampoco de otros países sudamericanos como Argentina y Uruguay, que están "sobrecargados por la demanda del resto de países europeos". Ayer, en cualquier caso, las direcciones territoriales de Comercio en Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas comunicaron, a la vista del bloqueo de las compras que se venían realizando a Brasil, su predisposición a facilitar la relación de exportadores de carne procedente de esos países y Chile.
La situación actual fue calificada de "fatal" por la presidenta de la Asociación Provincial de Carniceros de Santa Cruz de Tenerife (Asteca), Estefanía Hernández. Las restricciones de la UE al mayor exportador de vacuno adquieren una especial gravedad en Canarias, donde sólo un 20% de lo que se consume es producción local. Hernández comentó que habrá escasez de carne congelada, pero puntualizó que "sin vacuno no nos vamos a quedar" porque se traerá más género refrigerado de Europa, que, eso sí, es más caro.
En la misma línea, el presidente de la patronal ganadera Agate, Pedro Molina, cree que el veto a la producción brasileña hará que se compre más a países europeos, "que almacenan carne que no se puede vender", pero que ello perjudicará a los importadores, "que perderán rentabilidad". Molina se mostró satisfecho con el aumento de exigencias por parte de la UE y afirmó que es "lógico que todos los consumidores tengan las mismas garantías, porque está en juego la seguridad alimentaria".
El presidente de Adican, sin embargo, cree que en Europa "todos son compradores", y por tanto no existe la posibilidad de acudir a ellos. En cuanto al papel que juegan las autoridades para garantizar el abastecimiento del mercado, comentó que el Gobierno canario debe reclamar que la UE realice en Brasil "cuantas inspecciones sean necesarias" para volver lo antes posible a la normalidad. A este respecto, aplaudió las gestiones que han permitido adelantar en un mes la primera visita, que se realizará el próximo lunes.
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