Roger
... En vísperas de una amplia huelga de los servicios públicos en Canarias, al Gobierno autónomo se le acumulan las malas noticias. Los dos principales sindicatos están a punto de impugnar un plan de empleo, precisamente cuando el paro inicia una escalada alarmante, porque contiene preceptos de dudosa legalidad que dan prioridad a los residentes sobre los foráneos para ocupar determinados puestos de trabajo; las estadísticas (siempre tan elásticas y tan interpretables) dicen que la licitación de obra pública de la Administración autonómica baja un 20%, impresión que ratifica la queja del presidente de la ACOT -véase entrevista en la edición del domingo de este periódico-; otros estudios aseguran que en Canarias es donde más hay que esperar para hacerse una prueba médica en la sanidad pública -hasta nueve meses-, y Costas le planta cara al Gobierno en su pretensión de salvar numerosos asentamientos humanos del litoral levantados sobre terrenos de dominio público. También se podría citar el pesimismo de los consumidores, que se revela en los bajos niveles de confianza en el futuro; o la exasperación de las familias que llevan meses esperando la aplicación de la Ley de Dependencia para poder atender a sus ancianos e impedidos y ven que las ayudas anunciadas por el Gobierno central no llegan.
... El ambiente es bastante negativo para los intereses electorales de algunos partidos, aunque, para ser justos, la culpa no es del todo de quien puede sufrir las consecuencias -los dos socios del Gobierno de Canarias-, en todo caso, lo sería en parte. Una serie de factores de distinto origen confluyen para configurar este panorama tan negativo en las Islas: acontecimientos internacionales sobre los que no se puede influir, "marrones" traspasados por el Gobierno central a las autonomías, malas herencias de anteriores administraciones autonómicas y, cómo no, errores de la actual a la hora de enfocar los problemas. Como en botica, hay un poco de todo entre las causas que han conformado el desaguisado actual. No obstante, cada cual intentará rentabilizar electoralmente la situación como si la culpa fuera del otro. Los socialistas ya han empezado a poner el acento en la "incapacidad" del pacto CC-PP; los nacionalistas cargarán contra Madrid de forma genérica, y el PP seguirá machacando con el mensaje que inició cuando Adán Martín lo tuvo que echar de su Gobierno: que Rodríguez Zapatero castiga a Canarias porque no manda aquí.
... Pero los electores esperan otros mensajes más sinceros y menos manoseados. Para empezar, que alguien asuma por una vez la responsabilidad de un fallo, de un problema. Porque parece que aquí todos llegaron ayer a su cargo y no tienen la culpa de nada.
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