L.C., S/C de Tenerife
A la Consejería de Sanidad le crecen los preavisos de huelga. Desde que el 23 de noviembre del pasado año, el sindicato de médicos y enfermos, CEM-SATSE, fuera a la huelga por el incumplimiento de los acuerdos del 12 de febrero de 2007, casi todos los sindicatos se han revelado contra lo que llaman "la actitud" de la consejería.
Las Mesas Sectoriales de Sanidad celebradas sólo han servido para que los representantes de los trabajadores se reafirmen más en sus posiciones. El que es el órgano de negociación adecuado para el diálogo entre responsables de la sanidad y sindicatos ha sido casi una constante decepción para los sindicatos. Sin embargo, la consejera del área expresaba esta semana su deseo de que en la próxima reunión, que se celebrará este viernes, se retirarán muchos preavisos de huelga.
No lo tiene fácil. De entrada cuenta con dos, para el día 15 y el 22 de febrero. Dos huelgas en la sanidad pública de 24 horas a las que están llamados todos sus trabajadores, cerca de 21.000 según los sindicatos convocantes.
Los que han firmado este preaviso son casi los mismos que suscribieron los cuatro paros de dos horas que se celebraron los martes y jueves de la segunda quincena de enero. Intersindical Canaria, UGT, Comisiones Obreras, Sepca y Usae se mantienen unidos, aunque se les ha descolgado el sindicato de enfermería SATSE de Las Palmas.
A falta de la ratificación por parte de la asamblea de trabajadores, el Comité de Empresa del Hospital Universitario de Canarias (HUC) ya ha presentado un preaviso de huelga para los próximos 15 y 22 de febrero, sumándose a los paros de 24 horas convocados por los representantes de los trabajadores del Servicio Canario de Salud (SCS).
Los motivos son el incumplimiento de la sentencia firme de los aparcamientos, la reducción de jornada y la limpieza de los uniformes de los trabajadores, resumió Abel Ramos, de UGT.
"La actual Consejería de Sanidad está alargando las negociaciones y planteando cuestiones que no son resolutivas para terminar con el conflicto", explicó en un comunicado el SATSE.
Además, se hace mención a los conflictos propios del Consorcio Sanitario de Tenerife: "los retrasos en la actualización de los listados de contratación; los retrasos en el actual concurso de traslados y por consiguiente de la oferta pública de empleo (OPE); incumplimiento de la sentencia judicial sobre la gratuidad de los aparcamientos; o la eterna lucha por tener uniformes suficientes para todo el personal y que lo lave el propio hospital, tal y como lo obliga la ley de prevención de riesgos laborales".
Por si esto fuera poco, la Consejería de Sanidad se encuentra la amenaza de movilizar a toda la sociedad. Pablo Jerez, de Intersindical Canaria, adelantaba la pasada semana que van a iniciar contactos con organizaciones de defensa de los derechos de los usuarios, asociaciones de vecinos y de enfermos y familiares de los mismos para lograr un mayor apoyo social. De hecho, prevén convocar una manifestación por las calles de Santa Cruz de Tenerife y harán un llamamiento a toda la población para que muestre su disconformidad. La fecha que se baraja, aún sin confirmar, es el 21 de febrero.
Todo esto, sin contar con que los sindicatos están empezando a mover fichas para paralizar todos los sectores públicos en una ya anunciada huelga general. La confluencia el día 22 de febrero de protestas de dos sectores, la educación y la sanidad, con conflictos enquistados hace prever que ésa sea la fecha elegida para paralizar el sector público.
Mientras todo esto se cocina a fuego lento, el discurso de la Consejería de Sanidad es el mismo desde el comienzo. Que se están cumpliendo los acuerdos del 12 de febrero, que están abiertos al diálogo y que las Urgencias no están colapsadas. Alguno de los dos sectores enfrentados no se entera o no se quiere enterar de lo que está pasando.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD