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Tenerife, pueblo a pueblo. Nuestra gente (LVII)

4/feb/08 11:51
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Y llegamos a San Miguel de Abona. "EL DÍA de Ayer", en su viaje por las tierras del sur, alcanza un nuevo municipio. María de la Luz Linares nos relata en nuestra página, cómo se podía "vivir de la agricultura en tiempos de penurias, mijo". Esta sanmiguelera creció junto a la siembra de trigo y tabaco.

María de la Luz Linares, a quien todos conocen en San Miguel como Maruca, nace el 26 de agosto de 1928 en La Escalona, un barrio del municipio sureño de Vilaflor. Creció en una familia de agricultores y fue la actividad agrícola la que ocupó toda su vida. Precisamente fue el trabajo en la tierra lo que la condujo a su pueblo de adopción, San Miguel de Abona, donde "yo he vivido siempre. Era una niña cuando mis padres se trasladaron a trabajar a una finca en San Miguel, antes se vivía de lo que se cultivaba" nos asegura.

La agricultura fue el motor económico de esta Isla en los años de guerra y posguerra. Maruca recuerda aquellos días en los que se cultivaba, "tanto para consumo propio como para la venta. Eran días malos aquellos. Se comía de lo que daba el campo", anota .

Tabaco y trigo

Además del cultivo de las papas, tomates, garbanzos o cebada, nuestra protagonista recuerda por encima de todo la siembra de tabaco y trigo.

Aunque no sabe a ciencia cierta el tiempo que transcurría desde la plantación del tabaco hasta su venta, María nunca olvidará la gran laboriosidad que conlleva esta actividad: "La planta se cortaba cuando alcanzara una altura como al hombro y se colgaba en los secaderos, siempre en lugares sombríos", aclara. Cuando la planta de tabaco estaba seca se procedía al "destalaje" de la misma, es decir, "se deshojaba y se iban haciendo pequeños manojos para posteriormente pasar a la venta del mismo".

La siembra de trigo también la marcó. "San Miguel estaba repleto de huertas de trigo. Mucho trigo tuvo que segar con la hoz para llevarlo hasta la era a trillarlo". En aquellos tiempos eran animales como el burro o el camello el motor que tiraba del trillo que permitía moler el trigo: "Era muy divertido montarse en el trillo movido por el camello", nos comenta entre risas. Una vez trillado había que esperar a que "el viento soplase para pasar a aventar el trigo, eliminando la paja y quedándose el grano. Con el trigo casi limpio se procedía al aliado del mismo". Y luego, "se depositaba sobre una zaranda", para asegurar que sólo quedase el grano.

Además de trabajar, nuestra protagonista nos comenta que también había tiempo para divertirse, incluso en las mismas tierras que trabajaban: "Pasamos el tiempo de descanso pelando porretas, que son lo que llaman higos picos ahora", recuerda.

Sin embargo, el principal motivo de ocio de los jóvenes del San Miguel de aquellos días eran los bailes celebrados en el cine. "El dueño del cine que había en el pueblo preparaba la sala todos los domingos para bailar. Allí pasábamos muy buenos ratos todos los jóvenes del pueblo", nos comenta.

Grandes bailes a los que las jóvenes acudían en compañía de los padres o hermanos. "A los bailes que eran por la tarde podía ir sola pero antes de ponerse el sol tenía que estar en casa. Cuando eran de noche siempre iba mi padre o mi madre conmigo", nos cuenta Maruca con cierto tono nostálgico.

Obra de arte

Además de acudir a los bailes, el poco tiempo libre que María tenía lo ocupaba entre sus amigas, charlando y confeccionando las célebres "rosetas", una labor artesanal que todavía hoy continúa realizando. Las rosetas son una labor artesanal basada en la creación de figuras únicamente con el hilo y las agujas como herramientas. Y con estos utensilios Maruca logra auténticas obras de arte que aprendió cuando "era joven y que nunca he dejado de hacer".

Hoy, María de La Luz Linares descansa en San Miguel de Abona junto a su marido. María nos asegura que las mañanas las pasa en Los Cristianos donde reside su madre con 102 años. Mientras disfruta de las tardes en el centro de mayores del municipio en compañía de los vecinos del pueblo, participando activamente en los talleres y actividades que allí se realizan.

El próximo lunes continuaremos conociendo el pasado de San Miguel de Abona, allí nos recibirá Andrés Salvador, quien nos trasladará a "EL DÍA de ayer" de un San Miguel que creció con la agricultura. FUENTE: ANSINA.

domingo.jorge@canaryinfoweb.com

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