HAY VECES, pocas, en que los políticos sorprenden al electorado con un gesto inesperado de desprendimiento y generosidad, de sinceridad en suma. Uno de esos momentos lo acaba de protagonizar el Centro Canario Nacionalista (CCN) de Ignacio González Santiago al renunciar a presentar la candidatura al Congreso de los Diputados por la provincia de Santa Cruz de Tenerife, que ya estaba formada con Melchor Núñez de cabeza de lista. Según las reflexiones que el propio Núñez hizo el viernes al explicar en rueda de prensa la decisión, su partido no quiere contribuir "a la dispersión del voto nacionalista", restando unos miles de sufragios que pueden ser cruciales para que Coalición Canaria, formación en la que ya estuvo integrado el CCN, obtenga un diputado más. Además, reconoció que el gran esfuerzo, personal y económico, que supone una campaña para unas generales no se justifica en las escasas expectativas de obtener representación que tenía el partido. A esta explicación hay que añadir que la formación que preside Ignacio González ya intentó presentarse a la cita del 9 de marzo coaligado con CC, pero fue imposible el entendimiento, lo que aumenta ahora el valor de su gesto. En cuanto al mantenimiento de la candidatura por la provincia de Las Palmas, donde el CCN va junto al partido de Román Rodríguez Nueva Canarias-Nueva Gran Canaria, Melchor Núñez apuntaba que están convencidos de que allí sus posibilidades son incluso mayores que las de Coalición Canaria.
Por tanto, la retirada del CCN, aparte de ser noble, se basa en razones lógicas de peso y, para un futuro, de cara a esa operación de unificación que tiene pendiente el nacionalismo canario, podrá presentarse como un aval de la sinceridad de sus planteamientos y de su capacidad de sacrificio en aras de la causa común.
Pero, al margen de las razones puramente políticas, hay que decir que, al tomar esta difícil decisión, Ignacio González hijo ha quitado una enorme presión sobre su familia y especialmente sobre su padre. Esa familia es muy apreciada en Tenerife, donde lleva muchos años creando riqueza y empleo con sus empresas en varios sectores de la economía. Negocios que podrían haber intentado dañar de manera sibilina algunos enemigos del CCN, la mayoría de los cuales lo son también del progreso de la Isla y su gente. En ese sentido, la retirada de CCN elimina posibles interferencias extrañas en la campaña electoral de Tenerife, donde ya existen bastantes por otros motivos.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD