P.F., S/C de Tenerife
Un joven de 19 años de edad falleció ayer tras sufrir un accidente cuando trabajaba en una obra de canalización del barranco de Badajoz, en el municipio de Güímar. Al parecer, la víctima se hallaba en un talud de bloques de grandes dimensiones en el momento en que se produjo un derrumbe parcial en la estructura, por lo que cayó y murió por aplastamiento.
Los hechos ocurrieron a las 13:15 horas en un paraje del cauce conocido como Los Zarzales, muy próximo a un pozo de extracción de agua.
Según las fuentes consultadas por este periódico, el operario pertenecía a una contrata que realiza una intervención promovida por el Consejo Insular de Aguas.
En concreto, los trabajos consisten en la creación de un muro de gran altura para la canalización del barranco. Supuestamente, las aguas de escorrentía generadas por las lluvias de hace dos años provocaron la destrucción del talud anterior.
En el lugar del suceso se vivieron momentos de gran consternación tras el incidente, ya que, al parecer, el padre del fallecido es el encargado de las obras.
Tras la activación de recursos por parte del Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes-112), los primeros que llegaron a Los Zarzales fueron el subinspector jefe de la Policía Local de Güímar, Juan Fernando Cruz, y un oficial de dicho cuerpo de seguridad.
Ya entonces resultaba evidente que las heridas sufridas por el joven eran mortales.
Ambulancias
Hasta la zona también acudieron diversos equipos de emergencias, como dos ambulancias del Servicio de Urgencias Canario (SUC), una de soporte vital básico y otra de soporte vital avanzado.
Efectivos del Consorcio de Bomberos de Tenerife accedieron hasta el lugar en el que se hallaba la víctima y facilitaron el paso a los recursos sanitarios.
Sin embargo, el personal médico del SUC solamente pudo confirmar la muerte del joven, que supuestamente era natural del Norte de la Isla.
La investigación del accidente y la correspondiente instrucción de las diligencias fueron asumidas por miembros del Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Santa Cruz de Tenerife.
Otro compañero
Según algunos testimonios recabados poco después del suceso, en el momento del corrimiento de los bloques, el afectado estaba trabajando junto a otro compañero, que pudo sujetarse y evitó la caída.
Personas que observaron el área en la que tuvieron lugar los hechos manifestaron que ambos trabajadores efectuaban su labor pocos metros por debajo de la parte más alta del talud.
Las mismas fuentes señalaron que la altura desde la que se produjo la caída fatal del operario se aproxima a los 20 metros.
El levantamiento del cuerpo del joven por parte de la autoridad judicial competente tuvo lugar varias horas después de registrarse el accidente mortal.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD