CRISTINA ÁLVAREZ, Tenerife Los agricultores de la parte alta del Valle de Las Huertas, concretamente los que cuentan con sus fincas en La Cuesta de La Roseta volvieron a vivir un nuevo sobresalto ayer cuando, sobre las ocho menos cuarto de la mañana, se percataban de que un grupo de entre cuatro y seis obreros estaban concluyendo las obras para el cerramiento total del cauce del barranco de lado a lado, con un muro de piedra que impide el paso de los dueños de las fincas.