real madrid 95
panathinaikos 87
Real Madrid(22+31+18+22+12): Tunceri (7), Bullock (22), Mumbrú (12), Hervelle (12), Papadopulos (11) -inicial-, Pelekanos (-), Smith (7), López (14), Reyes (10) y Sekulic (-).
Panathinaikos(24+19+21+19+4): Diamantidis (5), Becirovic (10), Perperoglu (-), Dikudis (5), Zizic (2) -inicial-, Spanulis (22), Batiste (16), Hatzivretas (11), Jasikevicius (14) y Prkacin (2).
ÁrbitrosLaMonica, Ryzhyk y Dozai. Excluyeron a Papadopulos (m.39), López (m.43). Señalaron técnica a Jasikevicius y Becirovic.
IncidenciasPalacio Vistalegre ante unos 15.000 espectadores.
EFE, Madrid
El Real Madrid alcanzó el objetivo que perseguía para alimentar sus sueños de grandeza en la Euroliga, que no era otro que ganar al Panathinaikos griego, al actual amo de la canasta europea, y mirar a la segunda fase con unos cuantos ases en la manga, una meta que hizo realidad Louis Bullock como estilete de un gran trabajo colectivo mediante tres triples seguidos en los últimos segundos.
Enfrentarse al campeón de Europa, contra una plantilla tan amplia que, pese a las cuatro bajas por lesión con las que se presentó en Madrid y sin hacer debutar hasta el tercer cuarto a la más reciente adquisición -el croata Nikola Prkacin-, puede ganar a cualquiera, resulta complicado.
Mucho más si en el banquillo del rey europeo se sienta Zeljko Obradovic, el último técnico que condujo a los blancos al cetro continental. Un entrenador delicioso, un espectáculo en si mismo, capaz de encender un pabellón con un gesto y con la pasión que derrocha por el baloncesto. Y aún más si del resultado depende una gran parte del futuro de un equipo como el Real Madrid, el más laureado de los grandes europeos.
El Madrid tenía que jugar un partido muy distinto. Sus posibilidades de entrar como cabeza de serie en el sorteo de la segunda fase -o sea, evitar al CSKA Moscú y a los rivales de postín en el Top 16 y, por tanto, abrir la oportunidad de contar con el factor cancha en las eliminatorias de cuartos de final- pasaban por ganar. Al Panathinaikos le daba igual todo. Lo tenía todo hecho.
La prórroga coronó un enorme partido de baloncesto, un choque de trenes volcánico (86-86 m.43). También una excelsa noche para Bullock y Felipe. Con uno de seis en la estadística de triples y desaparecido casi todo el segundo tiempo, "Sweet Lou" se levantó, no una, sino tres veces para anotar tres triples seguidos. En medio, también un tapón clave de Felipe. El Madrid es cabeza de serie. El Panathinaikos un gran equipo. Bullock un genio y Reyes un tesoro.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD