DE ACUERDO con lo previsto en la semana anterior, voy a tratar de terminar en este artículo la obra realizada por el Mando Económico (M.E.) en las Islas entre agosto de 1941 y febrero de 1946. A la vista de lo que se va a exponer, muy esquemáticamente, ustedes juzgarán la labor realizada, en colaboración con otras entidades, con muy escasos recursos, por supuesto sin importantes fondos europeos, y en una situación compleja y complicada de aislamiento, especialmente económico, en menos de cinco años.
Además de tratar de mantener la producción insular de toda clase de artículos, tanto del campo, como industriales, mediante la publicación de unos Bandos que de igual manera hablaban de cultivos, de intervención de artículos, reglas para la contratación de aguas de riego, distribución de abonos, normas de circulación de los productos, distribución de materias primas, regulación de exportaciones? Se crearon una serie de organismos rectores y ponencias asesoras para tratar de salir al paso de los problemas de diverso signo, que continuamente se producían, tanto de desabastecimiento como de trastornos económicos en general, a los que en parte nos hemos referido en los artículos anteriores. Asumieron por consiguiente la responsabilidad de una política de abastecimientos, tanto de artículos racionados para personal y ganado, como de materias primas para la agricultura y la industria (porque a pesar de todas las dificultades, aunque escasa o incipiente, en aquella época había industria en Canarias: tabaquera, salazones, pesca, jabones? Influyó de manera importante en el desabastecimiento la pérdida de hecho de la "franquicia de los puertos", de los que Canarias disfrutaba, permitiéndole disponer de una serie de artículos de importación que facilitaba en gran forma la vida. No fue ninguna disposición legislativa sino el aislamiento producido por el bloqueo resultante de la situación de no beligerante en la Segunda Guerra Mundial. Hubo que llegarse a acuerdos, tras laboriosas gestiones del M.E. con la Dirección General de Aduanas nacional para poder "levantar" todos los artículos que llegaban a puerto necesarios para el consumo o las actividades agrícolas e industriales.
En cuanto a política de precios, se estimuló para bajar precios la competencia comercial, se dieron facilidades a todos los que ofertaran artículos necesarios, se pusieron topes a los precios, particularmente a los de primera necesidad, compensando con fondos del M.E. artículos como la carne, el pescado, la leche, el pan, el café, el trigo, las legumbres, las papas? evitando de esta forma la subida de los precios. Se procuró conseguir el autoabastecimiento de papas, alimento básico para los canarios en aquellos años, junto con el gofio. Para ello se estimuló el cultivo de las mismas, se reglamentó la distribución de abonos y la tarifación de las aguas de riego. Llegando a la requisa de las mismas para evitar el ocultamiento y la subida de precios, se concedió incluso preferencia para la exportación de otras clases de productos menos necesarios, como estímulo, a favor de los cosecheros de papas, siempre para evitar el desabastecimiento y que llegaran al consumidor al mejor precio posible, garantizando al agricultor la venta de sus productos a un precio adecuado, creándose el Consorcio de Almacenistas. Se logró después de muchas gestiones un cupo especial de tejidos procedentes de la Península, hay que tener en cuenta que debido al aislamiento y a la autarquía el mercado peninsular absorbía en esos años, la escasa producción nacional en tejidos.
De igual forma y mediante medidas de todo tipo se hizo frente al problema de los transportes insulares, donde no sólo faltaba el combustible, sino repuestos, cubiertas? También la industria tabaquera tuvo serios problemas por falta principalmente de productos de importación, se arbitraron medidas como importar, a pesar de las dificultades de contar con divisas y transporte, 500.000 toneladas de tabaco del Brasil, todo menos que se cerraran las fábricas y aumentase más el terrible paro que azotaba las Islas. La industria jabonera también tenía problemas por falta de grasas para la fabricación de los mismos, hubo que buscar grasas sustitutivas y permitir pequeñas importaciones. Una importante industria en las Islas en aquella época era la de la pesca e industrias afines como las conservas de pescado, y astilleros, también aquí faltaban artículos, teniéndose que gestionar por parte del M.E. la adquisición de latón, estaño, carbón, y combustibles líquidos, incluyendo mercados para los productos.
Para terminar con esta breve síntesis voy a relacionar alguna de las muchas obras públicas y viviendas que se realizaron, para cubrir necesidades y para reducir el paro (algo semejante podría hacerse ahora por parte de los ayuntamientos y otras instituciones como los cabildos, de igual forma a como se realiza en otros países europeos, como Inglaterra, reduciendo el precio y aumentando la posibilidad de trabajar). Se construyeron barriadas obreras como la de García Escámez, dotadas de toda clase de servicios: Iglesia, mercado, comercios, oficios. Disponían además de un pequeño corral donde poder tener algún animal que colaborase a la alimentación de la familia; Barriada de Pescadores en el Puertito de Güímar, Barriada en La Orotava, Barriada de Pescadores en San Marcos (Icod), Barriada de Pescadores en Puerto de la Estaca (El Hierro), Barriada Generalísimo Franco en Las Palmas de G.C., Barriada de Nuestra Señora del Carmen en Las Palmas de G.C., Barriada de Nuestra Señora del Carmen en Arrecife (Lanzarote), Barriada de Nuestra Señora del Carmen en Puerto del Rosario (Fuerteventura), colaboró igualmente el M.E. en la construcción de una barriada en La Laguna. No se olvidaron, era otra época no cabe duda, de las obras religiosas, así se construyó la Iglesia de Frontera (El Hierro), la Iglesia de la Graciosa, la Iglesia de San José en Tenerife, la Ermita de San Marcos en Icod, la Ermita de Santa Rosa en Agulo (La Gomera), la Iglesia de Sabinosa (El Hierro), el cementerio de Tijarafe (La Palma), el cementerio de Teguise (Lanzarote), el cementerio del Pinar (El Hierro), el cementerio de San Andrés (El Hierro), el cementerio de Playa Santiago (La Gomera), el cementerio de La Graciosa, el Hogar Escuela de María Auxiliadora en Tenerife, el Colegio de María Auxiliadora en Las Palmas de G.C., Escuelas Pías en Tenerife, el asilo de La Victoria en Tenerife con talleres de sastrería, de zapatería, de imprenta, y otras muchas obras.
En cuanto obras sanitarias: el sanatorio Antituberculoso de Santa Cruz de Tenerife, el edificio de la Cruz Roja de Puerto de la Cruz, el edificio de la Cruz Roja de Santa Cruz de Tenerife y el de La Laguna. La leprosería Regional en Las Palmas de G.C., el Sanatorio Antituberculoso en la misma ciudad, asimismo el edificio de la Cruz Roja, el Instituto Provincial de Sanidad, el Hospital de Arrecife (Lanzarote) y la colaboración en las mejoras de muchas otras obras. En cuanto a obras públicas se construyeron el Muelle Pesquero de San Andrés en Tenerife, el Embarcadero de La Graciosa, el Puente del General Serrador en Tenerife, el Puente del camino de Mocanal, el de la carretera de Isora, y Puente en el camino de Valverde (Hierro); camino vecinal de Valle Gran Rey y carretera de Vallehermoso a San Sebastián (La Gomera) y muchas más. De igual manera se realizaron obras de Enseñanza, como la Universidad de la Laguna y numerosísimos Grupos Escolares en todas las Islas, ciudades y pueblos. Obras turísticas como el Hotel Mencey y el de Santa Catalina, o la adquisición del Hotel Taoro que se cedió al Cabildo. La cooperativa Vinícola de Fuencaliente, aún en funcionamiento. Canales, presas, depósitos de agua, canalizaciones, acueductos, embalses, depósitos e instalaciones de todo tipo, en todas las Islas. Instalaciones eléctricas para mejorar y extender el suministro. Se trabajó en todos los campos...
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