TAL COMO indica el programa, en Santa Cruz de Tenerife el Carnaval comenzó el lunes día 14 de este mes, con la presentación de las candidatas a Reina del Carnaval 2008. A partir de entonces, y hasta el lunes 11 de febrero con una gran exhibición pirotécnica, en la avenida de Anaga, ¡Santa Cruz es una fiesta!
Aunque el pueblo no se lance a la calle, para participar, actuar y gozar... hasta el viernes día 1 de febrero, que tiene lugar la Cabalgata, que en realidad es cuando se abre el portón del carnaval chicharrero. Sin embargo, el ambiente festivo y carnavalero se deja sentir en la ciudad: se siente, se palpa, se respira. Por ejemplo, estos días, si se va a una ferretería a comprar un tijera o una sierra para podar -quieren aprovechar estas fiestas para podar-, y dicen que sí la tienen, pero en el muelle, en el contenedor y "estos días ya se sabe", hasta que pase el Carnaval.... O, se está comiendo en familia tranquilo, relajado y se le ocurre hacer un elogio de la "Nifú-Nifá", por ser la murga más veterana, que a pesar de los años conserva su esencia, porque sus letras son las que mejor reflejan la realidad política y social del momento, con una ironía prodigiosa y fino sentido del humor; y además se tiene amigos en ella. Entonces, salta la hija más pequeña, la más consentida, ya casada, chicharrera y carnavalera hasta la médula: "¡no!, mis murgueros favoritos, desde hace unos años, son los "Triqui-Traques"; porque sus letras son muy elaboradas, sus críticas no dejan un poso amargo; en general son muy creativos, con una extraordinaria "gestualidad" que hacen que enseguida generen "empatía" en el público. Después están las "Hechizadas", también con letras muy creativas, que aportan un prisma femenino interesante al mundo de los cuentos; a pesar de que no reciben el apoyo del público que se merecen". Esto puede ser una forma de vivir el carnaval en familia.
Otra manera alegre y divertida de vivir el carnaval en familia, y que a mí siempre me ha llamado la atención, son esos grupos carnavaleros, más bien pequeños, que se ven en la cabalgata, formados por padres, hijos, nietos, biznietos, sobrinos etc.; vestidos todos con el mismo modelo y color de disfraz, hasta los más pequeños, que todavía no andan, y los tienen que llevar en sus cochitos. Para mí, tiene su mérito, porque han tenido que echar horas en familia o con los amigos, para hacer los disfraces, preparar la música, los timples o las guitarras, la camioneta o el carrito y las vituallas. Generalmente suelen ir muy bien pertrechados: con vino tinto de la tierra y buena comida. Como se sabe, al terminar la cabalgata, reponen fuerzas y a bailar en familia hasta la hora que se tercie. Recuerdo un año, en que me estuve fijando exclusivamente en este tipo de grupos y quedé maravillado de su entusiasmo y espíritu carnavalero: la música no era nada latosa y allí bailaban las abuelas, las cuñadas, las tías, las primas, los padres, los hijos y los nietos. Los pequeños dormían en sus cochitos; y a más de una, cuando alguno lloraba, paraba de bailar y le daba de mamar o el biberón. Entonces caí en la cuenta de que para divertirse, disfrutar y vivir el carnaval chicharrero, "había que mamarlo".
En realidad, no es nada fácil hacer una síntesis crítica o descriptiva del ambiente festivo y cordial de Santa Cruz en Carnaval. ¡Son tantos los aspectos y matices! Quien mejor lo define es el pasacalle que lleva su mismo nombre: "Santa Cruz, en Carnaval", de letra y música de Agustín Ramos y que de manera magistral y entrañable interpretan los Fregolinos. Y en caso de apuro cualquier santacrucero.
Todos los eventos de estas fiestas, la Elección de la Reina, la Cabalgata y el Coso del martes de carnaval en la avenida de Anaga, por nombrar los más señeros, sorprenden y cautivan a todo aquel que los presencie. En realidad, sorprendente, cautivador y espectacular es todo el ambiente de la ciudad. Porque durante estos días las calles de Santa Cruz se desbordan de música, de color, de alegría, de imaginación y de gente llegada de todo el mundo con ganas de divertirse. ¡Vienen hasta los de Las Palmas!
En cierto modo, los carnavales santacruceros están llegando a un tope o a un nivel que los hacen internacionalmente famosos, conocidos en todo el mundo; y que sólo los superan los de Brasil. Por lo que se me ocurre pensar que, con todo este fabuloso éxito logrado, con tanta fama internacional, con tanto "bombo y platillo", sin pretenderlo, ni darnos cuenta, ¿no irá, en deterioro de "lo nuestro", de "nuestra fiesta", de la "esencia del carnaval chicharrero", que también, de forma maravillosa y entrañable, refleja otra de las interpretaciones típicas de los Fregolinos: "Amigos siempre amigos" (de "Los Gavilanes")? La amistad, la fiesta, la diversión amable, sencilla y popular, enraizada, desde siempre, en el alma chicharrera.
Prueba de ello es que está desapareciendo la "mascarita", aquel personaje simpático, entrañable, alegre, paradójicamente muy respetuoso, vestido de cualquier manera, pero con la cara tapada, imposible de reconocer, -a lo mejor era el vecino de enfrente, una alumna brillante o el médico que te curó el último catarro- pero te hacían reír y con ganas. Se "vacilaban" hasta de su sombra. Ahora parece ser que no se atreven a salir con tanta gracia y desparpajo.
Hay que agradecer la discreta y encomiable labor de los sanitarios, enfermeras, enfermeros, médicos, de las Fuerzas de Seguridad de Estado, de la Policía Local y otras personas que velan por la seguridad de estas fiestas -sin necesidad de policía autonómica- y que gracias a su preparación, actuación preventiva y eficaz, hacen posible que en tal aluvión de gente no ocurran accidentes o altercados de lamentable consideración.
A todos ¡feliz carnaval!
* Orientador Familiar
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