EFE, Madrid
La directora de la Casa Sefarad-Israel, Ana Sálomon, y la subsecretaria del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, María Jesús Figa, presentaron ayer una exposición que conmemora la actuación de siete diplomáticos españoles que salvaron la vida de unos 60.000 judíos durante el régimen nazi.
La exposición está colocada dentro de la estación de Metro de Nuevos Ministerios de Madrid, al que Sálomon se ha referido como un lugar que "simbólicamente tiene una relación clara con el sufrimiento de las víctimas del Holocausto", en alusión a los trenes y convoyes que transportaban a los judíos a los campos de exterminio.
La subsecretaria indicó que la idea partió de una propuesta del ex presidente israelí Isaac Navón al ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, para quien este proyecto tiene "su mayor interés y su mayor estima", en palabras de María Jesús Figa.
Los diplomáticos españoles actuaron bajo la indiferencia del régimen franquista y desde las embajadas de París, Atenas, Sofía Bucarest y Berlín, y cuatro de ellos, Ángel Sanz Briz, Jorge Perlasca, José Ruiz Santaella y Eduardo Propper de Callejón, han sido distinguidos con el título de "Justo entre las Naciones" por la institución israelí Yad Vashem.
La hija de Sanz Briz, Paloma, asistió a la inauguración y recordó que su padre estaba "muy orgulloso" de sus acciones, aunque los reconocimientos oficiales no llegaron hasta después de su muerte, porque España no tenía relaciones con Israel, y sólo disfrutó de los reconocimientos "a título personal".
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