EFE, Caracas
Un grupo de un centenar de personas se manifestó ayer ante la Embajada española en Caracas con consignas contra autoridades españolas y entregó un documento en el que se apoya a Batasuna y expresa solidaridad "con los pueblos que luchan". Los manifestantes lanzaron petardos y quemaron en la calle dos muñecos con la efigie del Rey de España y del ex presidente del Gobierno José María Aznar.
Asimismo, realizaron pintadas a favor de ETA, del pueblo palestino y de los mapuches en el muro exterior de la embajada antes de retirarse. Fuentes de la embajada indicaron que el texto fue entregado a un diplomático de la sede.
El escrito, firmado por la Coordinadora venezolana Simón Bolívar, y otras cinco coordinadoras de "movimientos territoriales urbanos" latinoamericanos, manifiesta el "rechazo más rotundo a las expresiones y actitudes colonialista, racistas, xenófobas del gobierno español". "Rechazamos la actitud y las palabras irrespetuosas, violentas y atentatorias contra la dignidad y la soberanía del pueblo venezolano que el Rey de España las dijo en la cumbre de Chile", indica el texto.
Asimismo, el documento añade: "Denunciamos la campaña represiva desatada contra la izquierda revolucionaria e independentista vasca y en concreto exigimos la liberación de la dirección política del partido revolucionario vasco Batasuna".
El texto entregado por los manifestantes, algunos con pancartas de referencia al "Por qué no te callas", que le espetó el Rey Juan Carlos al presidente venezolano, Hugo Chávez, durante la cumbre iberoamericana de Santiago de Chile, dice asimismo que "aún el imperio español tiene sus garras en nuestra América".
Y agrega que "se oculta tras las fachadas" de empresas españolas instaladas en Venezuela y en otros países latinoamericanos.
Busto retirado
Por otra parte, el busto del conquistador español Diego de Losada instalado en una plaza del barrio caraqueño 23 de enero fue retirado del pedestal que ocupaba y será entregado por los vecinos al Instituto de Patrimonio Cultural de Caracas. La escultura fue sustituida el miércoles, por decisión popular recogida en un acta firmada por 23 organizaciones sociales de la zona, por una placa en honor "a los parroquianos muertos o asesinados en la construcción de una sociedad justa".
La retirada de la obra, que se desarrolló en el día en el que se conmemoraban los 50 años de la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, se complementó con el cambio de nombre de la plaza en la que estaba, que pasó de llamarse Diego de Losada a Plaza del Combatiente Revolucionario.
Al argumentar su decisión, los vecinos consideraron que rendir homenaje al conquistador español "es un acto de agravio a la venezolanidad y a los pueblos indígenas, porque el prontuario criminal de este personaje incluye el genocidio y segregación de pueblos originarios del territorio".
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