El concierto ofrecido anoche por Elton John respondió sólo parcialmente a las expectativas creadas. Impecable técnicamente, el cantante británico no conectó con la grada durante buena parte de su actuación, ofreciendo un ?directo? marcado por la falta de calidez en muchos tramos y por una contención y pulcritud que contrastan con la fama de la estrella, durante tantos años cautivo de su imagen narcisista y excéntrica. Anoche, su formalidad en el vestuario se trasladó a la puesta en escena y a las interpretaciones. Al término de la primera, el divo saludó en español con un ?Buenas noches, Tenerife?, seguido de unas palabras en inglés. Era un anuncio de lo que iba a ser la tónica de la velada, fundamentalmente dirigida al público británico, según lamentaron no pocos ?fans? locales. No faltaron las vicisitudes propias de un gran evento:el habitual tira y afloja con los medios acreditados (la cobertura gráfica estuvo por unos instante en el aire) y algunos asistentes que se sintieron defraudados al ver cómo su localidad no se correspondía con su coste, así una persona que pagó 130 euros por una plaza situada a 200 metros del escenario y que se puso en contacto con este periódico para manifestar su indignación. Grandezas y miserias del ?show business?, del culto al ídolo. Elton John, el esperado, vino, actuó ¿y triunfó?© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD