AGENCIAS, Madrid
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró ayer que la célula islamista desarticulada el pasado fin de semana en Barcelona se encontraba en "proceso de entrenamiento". Dijo que las fuerzas de seguridad han llegado a esta conclusión a la vista de la escasa cantidad de explosivos que los presuntos terroristas tenía en su poder. Rubalcaba explicó no obstante que la experiencia apunta a que "se tarda poco tiempo en pasar de la fase de tener explosivos a ponerlos".
Rubalcaba dejó entender que el grupo no iba a atentar de manera tan inminente como aseguró el juez instructor del caso, Ismael Moreno, quien sostiene que el ataque contra las infraestructuras de transporte de la ciudad condal, probablemente el metro, lo iban a perpetrar tres terroristas suicidas entre el 18 y el 20 de enero.
El ministro insistió en la necesidad de actuar de manera preventiva contra este tipo de grupos porque en "estos procesos de radicalización religiosa" los islamistas pasan en poco tiempo de "defender a practicar la violencia". Los atentados, señaló, "no se hacen de la noche a la mañana" pero "tampoco es un proceso que tarde mucho tiempo". Rubalcaba destacó que la Guardia Civil "ha actuado a tiempo" en este caso, ya que "nadie que tiene buenas intenciones tiene explosivos en su casa".
Por su parte, el director general de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, anunció que habrá "muchas más" operaciones como la de Barcelona como medida de "prevención" ante este tipo de células con "perfil de suicidas". Unos grupos que en cualquier momento "pueden atentar", a pesar de que en el momento de la desarticulación no tengan explosivos en su poder. "Lo importante -insistió- es estar muy pendiente de ellos, para evitar que tengan acceso a la fabricación de armas e impedir que lleven a cabo su voluntad".
Seis suicidas
Los presuntos terroristas suicidas que planeaban un atentado en el transporte público de Barcelona y que desde el miércoles se encuentran en prisión son seis, aseguró ayer el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido.
El juez Ismael Moreno ordenó ayer el ingreso en prisión de diez de los detenidos en Barcelona el pasado sábado por pertenencia a banda armada y a tres -Mohamed Shoaib, Mehmooh Khalib e Imran Cheema- les acusó de ser terroristas suicidas.
En una rueda de prensa, el fiscal general detalló que de los diez detenidos a los que el juez ha enviado a prisión, seis eran presuntos terroristas suicidas, dos líderes del comando y otros dos expertos en explosivos.
Conde-Pumpido recordó que el fiscal de la Audiencia Nacional solicitó la prisión incondicional de diez de los doce detenidos por existir datos que acreditaban su vinculación con los explosivos incautados y con la célula terrorista.
Para el fiscal general, existían datos suficientes para ello, además de que se les interviniera nitrocelulosa, temporizadores, cables y material que podía utilizarse como metralla y de que la actuación de estos presuntos terroristas era "más o menos inminente".
La Fiscalía -explicó- considera que la acción terrorista contra algún medio de transporte en Barcelona iba a ser "próxima".
Conde-Pumpido destacó la importancia de mantener "la guardia alta" para "no tener que responder después de que se hayan producido las víctimas" y actuar como lo han hecho las Fuerzas de Seguridad, la Fiscalía y el juez "antes de que el atentado se produzca". Insistió en la importancia de estas "acciones preventivas" para "tratar de evitar tener que responder después de que se hayan producido víctimas".
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