D.BARBUZANO, La Laguna
Un total de 24 asociaciones se unieron para el desarrollo de la campaña de alerta que se inició ayer no sólo a nivel local e insular, sino también nacional para salvar La Catedral, cuyo coordinador es el presidente de la delegación de Hazte Oír, con sede en La Laguna, Jorge Melón Rodríguez.
El deán de La Catedral, Julián de Armas, es conocedor de esta iniciativa, cuyo responsable se ha dirigido al Cabildo Catedral para que determine el sacerdote que, por parte de la Iglesia, estará representado en el proyecto.
"Salvemos la Catedral" es el eslogan elegido para evitar que el referido templo salga del deterioro que sufre cada día, que sea reconstruido con carácter urgente y no se dilaten más las obras en el tiempo con constantes estudios.
La campaña se inició con el apoyo de la Asociación en Defensa de La Laguna, Asociación de Vecinos San Diego, Junta de Hermandades y Cofradías, Asociación Tinerfeña de Amigos del Camino de Santiago, Foro Marítimo de Canarias, Academia Canaria de Ciencias de la Navegación, Catequesis de Los Remedios y de La Concepción, Hermandades de la Purísima de La Concepción, Santísimo de La Concepción, la Sangre y Cristo de Burgos, Pontificia, Real y Venerable Esclavitud del Santísimo Cristo de La Laguna, Asociación Amigos de La Catedral, Cáritas de La Concepción y de La Catedral, Hermandad de La Amargura, Hazte Oír, Pajarita de Papel, y las Asociaciones de Empresarios Alapyme, San Benito, San Juan, Ahecate y La Laguna Zona Comercial.
El coordinador del proyecto, Jorge Melón, destacó que en breve se sumarán, como en otras ocasiones, colectivos destacados de la ciudad como el Ateneo, la Económica, el Instituto de Estudios Canarios o los Antiguos Alumnos de la Universidad de La Laguna.
La página web
Jorge Melón señaló que tiene previsto presentar la campaña a los cabezas de lista de Coalición Canaria (CC), Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y Partido Popular (PP) al Congreso en las próximas elecciones municipales, Ana Oramas, José Segura Clavell y Pablo Matos, respectivamente.
La forma de apoyar el proyecto para salvar La Catedral es firmando los documentos que ofrecen por las calles diferentes colaboradores o los que están a disposición del público en la Librería Diocesana, dulcerías La Catedral y La Princesa, Blanca Novia, Mercería Nieves, Pajarita de Papel o Calzados Mayex.
Mención aparte merece la página web que se ha abierto (www.salvemoslacatedral.org), en la que no sólo se puede informar el ciudadano del manifiesto sobre la campaña, sino, además, prestar su apoyo con su firma.
Dejación política
En la página web se destaca que La Catedral lleva más de cinco años cerrada, y que "sobra decir, pues, y siendo bastante mesurados, que las autoridades competentes no se han dado mucha prisa en su restauración. Nada que ver con lo que acaeció allá por 1897, cuando el estado ruinoso que ofrecía el templo aconsejó su clausura".
Se hace constar que en aquella época, tras largos debates entre los partidarios de una adecuada restauración y los que preferían el total derribo del edificio, se eligió por esta última opción, comenzando las obras el 26 de abril de 1905, según planos del entonces oficial de ingenieros don José Rodrigo de Vallabriga.
La historia se repitió y el templo se cerró el 30 de junio de 2002 y, hasta la fecha, permanece cerrado. Desde entonces se han derramado ríos de tinta. Algunos hacen hincapié en el peligro que corre su patrimonio mueble, con parte repartido por otros templos de la ciudad o en dependencias capitulares, y otro, como el retablo de Nuestra Señora de Los Remedios o el púlpito de Pasquale Bocciardo ha tenido que permanecer en el templo con el consiguiente riesgo. Otros han destacado el considerable deterioro que ha seguido sufriendo La Catedral durante más de cinco años, o la cuantiosa inversión en los costosos andamios, pero, sobre todo, destacan los "dimes y diretes entre las administraciones, como el Gobierno Central, el Gobierno Autónomo o el Cabildo Insular de Tenerife. Todo ello, sin darse cuenta de que La Catedral forma parte de la idiosincrasia de los laguneros y las laguneras, que piden a gritos su restauración y no entran en el juego político. Todos y todas queremos salvar La Catedral, pues con nuestro patrimonio no se juega".
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