TENERIFE RURAL y Socas Canarias disfrutan de un merecido descanso tras casi cinco meses intensos de competición.
Ambos han completado un primer tramo de liga que les deja muy cerca de los objetivos marcados. Los guarismos de victorias y derrotas resultan positivos para los dos. De igual manera, la respuesta que está dando cada una de las aficiones que acuden a ver los partidos, también se recoge como satisfactoria. Y es que los resultados son los que dictaminan el interés hacia los equipos.
El Tenerife, en una brillante serie de cinco ganados sobre cinco disputados, acaba ubicado en una quinta posición que le dejó a las puertas de la participación en la Copa del Príncipe. Lejos de lamentar la ausencia en Zaragoza, se respira satisfacción en la entidad por el rendimiento de la plantilla y alivio económico ante las prestaciones que dio el grupo cuando se enfrentó a las adversidades de las lesiones que parecían obligar al club a un desembolso no presupuestado.
Ahora no se esconde la conveniencia de un refuerzo para afrontar un final de liga muy denso pero se maneja más la idea de un salto de calidad a la plantilla que la de la obligación de tapar un agujero por contratiempos.
En el Socas Canarias tampoco se esconde la alegría por la fenomenal puesta en escena que ha tenido el equipo en su primera presencia en la segunda liga profesional del país. Si bien los resultados negativos de las tres últimas jornadas pudieran transmitir desencanto la globalidad de su rendimiento ha estado por encima de las expectativas marcadas.
Tienen como reto alcanzar las catorce victorias que garantizan su continuidad en LEB-Oro para la próxima temporada. Están a tiro de piedra pero aún manifiestan que están lejos de su objetivo. Van a caer esos triunfos seguro, pero bueno sería no perder la ambición, sin exigencias, de conseguir algo más. Los éxitos de los últimos meses tienen su fundamento en un grupo ganador y cohesionado. Aspirar a algo más les seguiría avalando para no perder fortaleza mental. El Juan Ríos es su mejor aliado pero bueno será recordar que también saben ganar fuera.
El final de temporada marcará la consecución o no de objetivos pero el primer paso está dado. Solo caben felicitaciones para lo conseguido hasta ahora. Pero aún queda el reparto de premios y hay que multiplicar esfuerzos.
Hablando de premios permítanme, por mi condición de exmurguero y aprovechando que no hay competición de LEB en la isla, invitarles a disfrutar del espectáculo de las murgas. El premio para todos los grupos es la satisfacción de ver recompensado, en forma de cariño, todo el esfuerzo desinteresado con el que preparan la fecha de hoy.
Triques, Bambones, Diablos, Zetas, Clónicas, Tiralenguas, Traviata, Ni Pico y Mamelucos, para todos mi respeto y la mayor de las suertes.
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