EFE, Nairobi
Por primera vez desde que estallara la crisis post electoral en Kenia, el presidente Mwai Kibaki y el líder opositor Raila Odinga se sentaron ayer a hablar, aunque la oposición acusó a Kibaki de torpedear el proceso de negociación. La reunión fue propiciada por el ex secretario general de la ONU Kofi Annan, que se anotó un primer avance en la mediación que inició tras llegar a Nairobi el martes por la noche.
Annan consiguió lo que el presidente de turno de la Unión Africana (UA) y jefe de Estado de Ghana, John Kufuor, no pudo hacer hace diez días: reunir a los dos adversarios políticos. Kibaki y Odinga se vieron en las oficinas presidenciales, en el centro de Nairobi, y todo indicaba que habían encontrado puntos de convergencia cuando salieron del edificio.
En una declaración oficial y tras un apretón de manos que levantó aplausos entre los viandantes reunidos en la acera de enfrente, Kibaki afirmó ser "el presidente electo de todos los kenianos".
Pero el opositor Movimiento Democrático Naranja (ODM), el partido de Odinga, condenó más tarde en su cuartel general la actitud y el comportamiento de Kibaki, en una rueda de prensa en la que Odinga estaba ausente.
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