SON MUCHOS AÑOS de innumerables promesas políticas de sucesivos ayuntamientos, cabildos, gobiernos de Canarias (y de los otros...), entre los que recuerdo las manifestaciones de un "presidente" ante una reunión de hoteleros en un salón, de lo que queda de aquel famoso Gran Hotel Taoro, quien, entre otras promesas, novedades y realidades alegró al auditorio con la "muy grata noticia" de que el proyecto de dicho puerto marítimo, ya estaba ultimado en un estudio de ingenieros de Las Palmas y que el dique, como precaución por las frecuentes marejadas del Puerto de la Cruz, fue necesario darle una altura de catorce metros sobre la cimentación para garantizar su fortaleza. Y con estas informaciones de tan "buena fuente" quedamos todos tan contentos, pensando que pronto tendríamos atraques suficientes para la línea de ferrys turísticos y comerciales de gran interés, tanto para el Puerto de la Cruz como para toda la isla de La Palma... y tararí que te vi.
Y, por la misma época, surgió la posibilidad de construcción de un gran hotel de cinco estrellas de lujo por una compañía extranjera. Además, la construcción y apertura de una gran universidad, la inmediata restauración y reapertura del Gran Hotel Taoro, etc., etc. Y menos mal que, mientras tanto, el señor Wolfgan Kiesling, con sus ideas y sus medios iba creando el "Must de Canarias", ese gran parque, refugio de la naturaleza, tanto en la vegetación como en sus innumerables especies, que visitan cada día miles de turistas de todo el planeta en casi tanto número como los visitantes de nuestro Teide.
Simultáneamente, el Sr. Kiesling adquirió el gran hotel Botánico, transformándolo en un gran hotel de cinco estrellas de lujo, dentro de un parque y con la dotación de las más modernas instalaciones de baños de gran lujo: "The Oriental Spa Garden", todo ello, en el mejor parque vegetal y acuático, complemento extraordinario de ese gran hotel de lujo famoso en su momento por alojar a SS.MM. los Reyes de España y diversos monarcas y presidentes de países que acudieron a la inauguración del Astrofísico de Canarias (Tenerife y La Palma), que llegaban por el aeropuerto del Sur Reina Sofía y, luego, en helicóptero aterrizaban en los terrenos de la futura (?) aún ampliación del Gran Jardín Botánico, donde eran recibidos por las autoridades de Tenerife acompañadas por la corporación municipal del Puerto de la Cruz, presidida por su alcalde, don Félix Real, quien, encontrándose en "primera línea" para recibir a nuestros Reyes, con un flamante traje beige, tuvo que soportar, por efecto de las hélices del aparato, los efectos del "fanguillo", ya que, para evitar el polvo, se había rociado abundantemente. Anécdota curiosa que, naturalmente, al alcalde no le hizo ninguna gracia, pero a los distinguidos huéspedes, sin poder disimular, les causó risa.
Ya por aquellos años se producía una renovación y ampliación de la planta hotelera del Puerto de la Cruz, con la apertura de grandes establecimientos hoteleros y gran cantidad de edificios de apartamentos. Hay que destacar los de don Enrique Talg, en las proximidades del Gran Hotel Taoro, con unas instalaciones de gran lujo que merecieron, durante muchos años, la consideración de "muy especial" de las agencias de viajes nacionales y, en especial, las extranjeras. Estimación que dispensan, merecidamente, a sus herederos. Y ya llegando a la alcaldía don Marcos Brito, se inicia una gran etapa para el Puerto de la Cruz, muy especialmente en la zona de Martiánez, con la reconstrucción del Lago y toda la avenida, con reposición del pavimento, bancos, alumbrado y vegetación, y con la recuperación completa del Lago y el traslado del gran casino, desde el Taoro hasta la Sala Andrómeda, con lo que se ha logrado potenciarlo. Se arreglaron las plazas, avenidas y calles, en general, de todo el Puerto de la Cruz, desde el túnel hasta Punta Brava, con la atención tanto a la playa de Martiánez como la gran Playa Jardín, desde el Castillo de San Felipe hasta La Puntilla y la iglesia de Santa Rita, del muy querido padre Antonio, sacerdote de gran valía reconocida oficialmente por su gran labor (vendiendo "cachitos" de Cielo) y acogiendo en sus grandes obras (Santa Rita I y Santa Rita II), a varios miles de veteranos de la vida, no sólo del Puerto de la Cruz, sino también de Tenerife y de las otras Islas, en una gran labor que ha sido reconocida por el ayuntamiento y por el Gobierno de Canarias y otras entidades y fundaciones. Esto ha supuesto, sin duda, la ayuda masiva para su gran obra que ha sido reconocida por toda Canarias, porque de todas las Islas, principalmente, son la mayoría de sus "huéspedes", que disfrutan de unas atenciones exquisitas que contribuyen a mejorar y disfrutar en su ambiente y con alegría propia, esa veteranía que nunca tiene ni debe ser triste.
Y para terminar, recordamos que la Sociedad Teleférico Pico del Teide, con su mejor idea, ofreció gratis al Puerto de la Cruz la instalación de un transporte por cable, ida y vuelta, desde La Paz hasta el Lago de Martiánez, pero no fue aceptada, increíblemente, por ciertas políticas extrañas. ¿Qué han hecho ellos?
P.D. No olvidemos que tampoco aceptó el Puerto los proyectos del ayuntamiento de La Orotava para toda la zona de El Rincón: campo de golf, etc. ¡Allá ellos!, incluidos los accesos a todas las playas de la zona.
* Presidente de Honor del CIT de Santa Cruz de Tenerife
y Puerto de la Cruz
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