Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

MANUEL ALCÁNTARA

Lo prometido es duda

22/ene/08 18:37
Compartir
Edición impresa .

QUERIDOS cristianos, carnavaleros y votantes: Saliendo de las tranquilas fiestas navideñas y entrando en las carnestolendas entremezcladas con épocas electoreras, me he decidido hoy por traerles un chiste al que le busco su moraleja. Y se lo contaré, no como un chiste, cosa difícil en la prensa, sino como un relato normal de un acontecimiento cotidiano. Vamos allá.

El viaje era en un tren expreso en trayecto nocturno, Madrid-Barcelona, de lo que ya se puede deducir, para los que sepan geografía de España, que habrá una parada intermedia en Zaragoza. Bien.

Le dice un viajero que va en "coche cama" al revisor:

-¡Por favor!, despiérteme al llegar a Zaragoza y bájeme como sea aunque me niegue. Es que, sabe usted, tengo un sueño muy profundo. Me desconecto de la realidad, pierdo la conciencia y no me entero bien de lo que tengo que hacer. Así que se lo advierto, aunque me niegue y le diga que yo quiero seguir a Barcelona, écheme usted del tren, tire las maletas por la ventana, invente lo que sea, pero no me haga caso y bájeme en Zaragoza sea como sea. Tome usted esta propina y, ya lo sabe, tengo asuntos muy urgentes que tratar en esa ciudad, así que écheme del tren como sea.

-No se preocupe, señor, le haré salir del tren sea como sea -le dijo el revisor.

El chirrido del frenazo del tren le despertó, se levantó, y al mirar por la ventanilla vio que estaba en la estación de Barcelona. Se quedó demudado, los pelos se le engrifaron, los ojos se le enrojecieron y salió como un búfalo para comerse al revisor por no haberle despertado y hecho bajar en la estación de Zaragoza como había sido su orden.

-¡Es usted un imbécil, es usted un cretino; ahora mismo voy a sus jefes a denunciar su falta de profesionalidad!

El revisor permanecía callado fijándose bien en su cara y no decía ni mu.

El viajero, con mayor ira y enfado, continuaba con su filípica al olvidadizo revisor, lo que hizo que a su alrededor se fueran reuniendo cantidad de pasajeros, que por su actitud de silencio les daba pena y trataron de calmar al viajero. Pero éste cada vez se enfadaba más y continuaba con sus insultos.

-¡Inepto!, le voy a denunciar por daños y perjuicios, ¡inútil, desastre, informal, sinvergüenza!

El revisor permanecía callado, quieto, impertérrito, fijándose cada vez más en su cara. Pero seguía sin pronunciar una palabra en su defensa.

Hasta que, por fin, uno de sus compañeros le dijo:

-¡Reacciona, c.ño!, y aunque te hayas olvidado de despertarlo no puedes permitir esos insultos y ofensas. ¿Pero es que tú no tienes sangre?

A lo que el revisor les contestó a todos los allí presentes: a mí no me pueden hacer daño ninguno los insultos de este señor. Para mí son como piropos en comparación con todo lo que me dijo el otro desgraciado viajero al que equivocadamente levanté de la cama, le empujé, le tiré las maletas por la ventanilla y le obligué a bajarse en Zaragoza en pijama.

** ** **

Moraleja. De la misma forma que el revisor se quedó tan tranquilo en relación con lo sucedido anteriormente, vemos cómo muchos políticos permanecen quietos y callados tragándose los carros, carretones que les encargan sus jefes; admitiendo sumisamente los marrones que les dejan sus gerifaltes. Que permanecen impertérritos, vaya, ante desplantes, rayanos en la vejación, con tal de seguir en el escaño de diputado, en el sillón de consejero, en el sitial de concejal, en el diván de director general, en la poltrona de vicepresidente, o también de pie ante una puerta?, esperando lo que sea.

Y es que, amigo votante y encantadora votanta, en esta vida todo es relativo y en política más. Pues, eso: a tenerlo en cuenta a la hora de depositar el sobre en la urna.

* Inspector de revisores

 

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: