EL DÍA/EFE, Tenerife/Braga
Portugal y España firmaron ayer un acuerdo por el que las embarcaciones de pesca artesanal de Canarias podrán faenar este año en las aguas de los archipiélagos lusos de Azores y Madeira, y viceversa.
Los ministros de Agricultura y Pesca de Portugal y España, Jaime Silva y Elena Espinosa, respectivamente, firmaron este convenio en la clausura de la vigésima tercera Cumbre Luso-Española, que se celebró en la ciudad lusa de Braga, en el norte del país.
El acuerdo establece que 38 embarcaciones portuguesas podrán capturar pez sable en los bancos próximos a Canarias, mientras que el mismo número de barcos españoles podrá pescar atún en las aguas de Madeira y Azores. Este documento regulará el acceso recíproco de las embarcaciones de pesca registradas o con base en los puertos de estos archipiélagos en las zonas de pesca localizadas a partir de las 12 millas.
El convenio, que no incluye más límites de cuotas que los impuestos por la Unión Europea (UE), estará en vigor entre el 1 de febrero y el 30 de noviembre próximos, y su eventual renovación será decidida por una comisión mixta de seguimiento.
El trato, cuyo cumplimiento será vigilado por los medios de fiscalización de cada país, prevé que las embarcaciones españolas comiencen a trabajar en marzo próximo, mientras que las portuguesas lo harán con posterioridad, debido al calendario de la especie.
El preacuerdo, firmado en mayo de 2007, establecía que de las 38 sólo 18 podrían pescar simultáneamente, y entre las portuguesas sólo 8 podrían capturar pez sable, una especie para la que sólo Portugal tiene licencia en aguas nacionales, algo que Canarias históricamente no ve bien, aunque la especie no se consume en España.
La consejera de pesca del Gobierno de Canarias, Pilar Merino, consideró ayer que el acuerdo de pesca suscrito en la cumbre hispano lusa "supone un hito muy importante para los intereses de las Islas, tanto para las cofradías como para el sector pesquero en su conjunto, que llevaban mucho tiempo esperando".
Merino, que tuvo ocasión de departir con la ministra antes del inicio de la cumbre, calificó la rúbrica del acuerdo como un gran logro, en el que ha sido "parte activa el Gobierno autónomo, impulsando de forma decidida las conversaciones previas y defendiendo los intereses del sector".
El acuerdo recoge que los barcos podrán acceder hasta las doce millas de cada una de las islas respectivas, aunque los atuneros canarios podrán ir más allá para hacer cebo vivo. Además, habrá un control de la actividad y excepciones a esas distancias para las reservas marinas de la Graciosa, El Hierro, La Palma y determinadas zonas del sur de Tenerife.
El presidente de las cofradías de la provincia tinerfeña, Vicente Rivero, mostró su satisfacción por un acuerdo que el sector lleva trabajando desde 2005 y en el que tiene puestas muchas expectativas, pero discrepó sobre la involucración de la Consejería. "Aquí quien ha puesto mucho ha sido la federación de Las Palmas, la de Tenerife y las organizaciones de productores tinerfeña y lanzaroteña", comentó. El objetivo ahora es "sacarle la máxima rentabilidad".
acuerdo ue
Merino, atenta a Mauritania
La consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias, Pilar Merino, y el viceconsejero de Pesca, Víctor Jordán, asistirán mañana en Bruselas al Consejo de Ministros de este ámbito de la Unión Europea (UE) formando parte de la delegación del Ejecutivo español.
Su presencia se debe a que durante el primer semestre de 2008, el Archipiélago coordina y representa la voz de las regiones españolas en el Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca. Los ministros hablarán sobre las discusiones con Mauritania para revisar el acuerdo pesquero, el más importante para la flota comunitaria.
En la actualidad, la Dirección de Pesca de la Comisión Europea mantiene conversaciones con el país africano porque Bruselas quiere ajustar las licencias del acuerdo a los barcos de la UE que realmente están pescando en esas aguas y pagar así una compensación financiera inferior al país africano.
Según varias fuentes, las discusiones con Mauritania por este motivo no tendrían que implicar una suspensión del acuerdo actual, ni supondrían reducir los permisos para los barcos españoles que en la práctica están acudiendo al caladero.
El protocolo actual del acuerdo, suscrito en agosto de 2006 y de seis años de duración, ofrece 200 licencias a la flota de varios países de la UE, la mayoría españoles, pero, según la Comisión, ha habido una "infrautilización" de esos permisos, especialmente por parte de los estados del norte. La compensación que paga la UE es de 86 millones de euros anuales.
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