La lista electoral que presentó el PP a las pasadas elecciones municipales en Garachico, formada íntegramente por mujeres, centró buena parte del debate realizado en EL DÍA. Si la lista, contraria a la distribución de los candidatos por sexo establecida en la Ley de Igualdad y sobre la que aún debe pronunciarse el Tribunal Constitucional, fue confeccionada de forma más o menos artificial para poner en un brete a la necesidad de establecer listas paritarias o si ponía de relevancia las posibles contradicciones de una normativa que, después de todo, lo que busca es afianzar a la mujer en puestos de responsabilidad política, históricamente vedados para ella, fueron los posicionamientos de partida de los representantes del PSOE y PP respectivamente.
Para Marián Franquet, secretaria de Igualdad del PSOE, la presentación de esta lista electoral fue "una falta de respeto hacia las mujeres y un golpe de efecto mediático, para el que se utilizó vilmente a las mujeres". La representante socialista dudó de la buena fe con la que se confeccionó la lista a la que vinculó el deseo de manipular y malinterpretar la ley por parte del PP. "No seré yo quien se meta con esas mujeres pero cuando una resulta ser la empleada de hogar de la otra uno comienza a sospechar que, a lo mejor, no fueron tan libremente a concurrir a esas listas".
Por su parte, Carlos Tarife, secretario de organización del PP, defendió la total legitimidad en el proceso de confección de la lista, "en la reunión donde se formó la lista habían 30 personas de las que 16 eran mujeres y todas quisieron presentarse". A juicio de Tarife, "si esta ley aboga por la igualdad me parece absolutamente injusto que una lista totalmente conformada por mujeres no pueda presentarse". Además, el popular criticó que el Gobierno socialista sólo respete la paridad en los ministerios y no en los cargos intermedios o en las secretarías de estado. "Hay ministros del Gobierno de Zapatero que no están capacitados para serlo independientemente de que sean hombres o mujeres, como pueden ser Magdalena Álvarez o Jesús Caldera. En el PP lo que practicamos es colocar en las listas electorales a personas competentes", concluyó Carlos Tarife.
Contrariamente a los postulados defendidos por el representante popular, Flora Marrero, diputada de CC, dudó de que la lista de Garachico se hubiese compuesto de una forma "tan ingenua" y, aunque en líneas generales coincidió en defender que la ley había sido oportuna, expresó la necesidad de desarrollarla ya que muchos aspectos no pueden aplicarse en Canarias por lo que debe adaptarse a la realidad y a las especificidades de las Islas.
En cuanto al representante del CCN, Melchor Núñez, defendió el gesto legítimo del PP de querer mostrar las paradojas que encierra la ley mediante la creación de una lista íntegramente femenina en Garachico. "En política los gestos también son importantes y poner en contradicción la ley es una forma de decir que hay que sustituir la defensa formal de la igualdad por una defensa real", explicó Núñez.
Por último, en relación a este caso, Ramón Trujillo, cabeza de lista al Congreso de los Diputados por IU, opinó que la lista de Garachico iba a ocasionar que hubiera menos mujeres en las listas electorales de los municipios. Esta medida, a su juicio, "impediría el ritmo de incorporación de las mujeres a los cargos públicos".
Discurso feminista
La polémica se avivó nuevamente entre los representantes del PSOE y el PP cuando Carlos Tarife tachó al discurso de los socialistas de "feminista" a lo que respondió Marián Franquet, diciendo que se sentía orgullosa de la postura de su partido, "por supuesto que defiende un discurso feminista porque defiende la igualdad entre hombres y mujeres".
Sin embargo, el miembro del PP espetó a la socialista que feminismo no era lo mismo que igualdad y que por lo tanto lo que debía primar en la confección de las listas electorales era la aptitud de sus integrantes y no si eran hombres y mujeres.
Para finalizar la polémica, Franquet reiteró que "el feminismo es la búsqueda de la equiparación de los derechos de la mujer con los del hombre por lo que el discurso feminista busca la igualdad no la superioridad de las mujeres sobre los hombres".
En el mismo sentido se expresó Ramón Trujillo, en representación de IU, que especificó que el machismo pisotea los derechos de la mujer pero el feminismo no lo hace con los derechos del hombre. Además, abrió el debate hacia la verdadera necesidad de aumentar el estado del bienestar para combatir la discriminación femenina ya que la mayoría de las personas que cuidan de los hijos o de personas dependientes son mujeres.
A este análisis se agregó Flora Marrero que incidió en la formación y la independencia económica como herramientas fundamentales de la mujer para "abrirse camino en un mundo dominado históricamente por los hombres pero que ya está cambiando".
Por último, Melchor Núñez concluyó diciendo que "la sociedad es la que va exigiendo los cambios y ningún partido político puede apropiarse de querer un mundo más igualitario entre hombres y mujeres". Sin embargó, reconoció que algunos aspectos de la ley son positivos aunque otros pueden ser más cuestionables.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD