La lucha por la igualdad entre hombres y mujeres en todos los ámbitos de la vida lleva muchos años disputándose sin que todavía está sea una realidad. Con el intención de dar un impulso a este objetivo en el que todos los partidos coinciden, el 15 de marzo de 2007 el Congreso de los Diputados aprobó, con la abstención del Partido Popular, la Ley de Igualdad, un controvertido texto normativo que no contó con el apoyo expreso de la oposición por contener en su articulado la obligación de que la representación de hombres o mujeres en las listas electorales de los partidos no supere el 60 por ciento ni sea inferior al 40.
En un momento en que los partidos están concluyendo la configuración de sus candidaturas de cara a las elecciones generales del próximo 9 de marzo, representantes del Partido Socialista Canario (PSC), Partido Popular (PP), Coalición Canaria (CC), Izquierda Unida Canaria (IUC) y Centro Canario Nacionalista (CCN) debatieron en EL DÍA sobre la idoneidad de esta medida y cómo ha influido en la incorporación de la mujer en los ámbitos de representación pública. En concreto, participaron la secretaria de Igualdad del PSC, Marián Franquet, el secretario de organización del PP, Carlos Tarife, la diputada de CC en el Parlamento Canario, Flora Marrero, el coordinador insular de IUC, Ramón Trujillo, y el cabeza de lista del CCN por Santa Cruz de Tenerife, Melchor Núñez.
Todos ellos coincidieron en el diagnóstico de la situación actual así como en destacar la necesidad de caminar hacia una situación de igualdad efectiva en todos los ámbitos de la vida, sin embargo las divergencias surgieron a la hora de definir la manera de alcanzar esta meta, así como en el momento en que tuvieron que valorar la eficacia de la Ley de Igualdad.
Sobre este asunto el más crítico fue el representante del PP, Carlos Tarife, quien consideró innecesario que se establezca por ley una representación mínima de las mujeres en las listas electorales, pues aseguró que en su formación política ya estaban bien representadas. Lejos de imponer cuotas en los partidos, para Tarife lo importante a la hora de ser designado para cualquier puesto es la capacidad de la persona y no si se es un hombre o mujer. "En la vida cotidiana a uno le exigen ser competente, no ser hombre o mujer", destacó el portavoz del PP, que acusó al PSOE de tratar de solucionar un problema interno con la elaboración de esta ley.
Acelerar el proceso
En contra de su criterio, tanto Marián Franquet, como Flora Marrero y Ramón Trujillo destacaron la necesidad de que los poderes públicos aceleren por medio de este tipo de medidas un proceso que la sociedad ya había iniciado.
Franquet defendió los resultados de un texto normativo en su opinión básico para garantizar los derechos de hombres y mujeres y aseguró que si en 2003 las mujeres coparon el 32,3 por ciento de las listas electorales en las pasadas elecciones autonómicas, gracias a la ley, ya eran el 39,4 por ciento del total. Hizo hincapié en que desde los postulados del PSOE, que siempre han defendido el establecimiento de cuotas para las mujeres, se parte de la base de que todas las mujeres son válidas.
Reconoció que con la aprobación y puesta en marcha de una ley no se cambia de un día para otro una realidad de "siglos de discriminación", pero, como Ramón Trujillo, manifestó su deseo de que este "cambio paulatino" se produzca lo antes posible.
"Más preocupante es el discurso del PP que dice que las mujeres nuevas que han entrado en política son tontas", agregó la secretaria de igualdad del PSC, quien, a pesar de que consideró un éxito esta norma, aseguró que es necesario seguir profundizando en ella. "La Ley de Igualdad no es para las mujeres es para la sociedad en su conjunto", agregó.
En la misma línea, Flora Marrero afirmó que hace falta desarrollar esta norma que tachó de "oportuna", aunque censuró que haya aspectos de la misma que no se pueden aplicar en Canarias. Manifestó que gracias a esta norma, las mujeres se han hecho un hueco en los órganos de CC, que hasta hace bien poco estaban masculinizados. No obstante, dejó claro que ahora la "asignatura pendiente" es que ellas también representen el 50 por ciento de los afiliados. "El gran reto, una vez que las mujeres están representadas, es romper el techo de cristal para que también formen parte de los órganos de decisión", subrayó Marrero, pues con la incorporación de las mujeres el partido, opinó, se está enriqueciendo.
La portavoz socialista también mencionó esta situación, pues el aumento de las responsabilidades de las mujeres se ha materializado en otra forma de ver la política, "que no es ni mejor, ni peor, si no diferente", apostilló.
Trujillo comentó que esta Ley ha corregido "parcialmente" una desigualdad histórica, pues desde su punto de vista para lograr una igualdad real es necesario articular otro tipo de medidas. Desde su punto de vista, son necesarias medidas que fomenten la equiparación salarial y aumenten las tasas de ocupación femenina, así como la articulación de herramientas de apoyo a la familia. "La realidad penaliza a las mujeres", dijo Trujillo, quien subrayó que tanto la igualdad entre sexos, como el acceso igualitario de la población a la educación y a la sanidad, entre otros, sólo se logrará desarrollando el Estado del Bienestar. Políticas de Familia que también reivindicó el secretario de organización del PP, para luego recordar que su líder nacional Mariano Rajoy, ha prometido crear un Ministerio de la Familia en el caso de que llegue a La Moncloa.
"Podemos jugar a la ficción de que la igualdad existe y arremeter contra la ley de igualdad, pero su existencia es más justa que su inexistencia", declaró Trujillo.
Para el portavoz del CCN, esta ley ha supuesto un avance pero echó de menos que no profundizara en otros aspectos. "Es una ley inconsecuente, pues el planteamiento de las listas electorales no ha sido trasladado a la Administración en general", señaló Melchor Núñez. A su juicio el criterio del 40 por ciento debería haberse trasladado también a los cargos intermedios, pues la Ley de Igualdad ha "escamoteado" otros ámbitos de poder.
"La ley se ha detenido en lo más evidente, pues la participación de la mujer en la vida política es imparable", destacó el cabeza de lista del CCN por la provincia de Santa Cruz de Tenerife, quien, como otros contertulios, aseguró que para fomentar la igualdad hace falta poner en marcha otro tipo de medidas como la creación de más guarderías. "La sociedad va por delante de las leyes que lo que hacen es codificar la voluntad popular", opinó Núñez, quien advirtió que las listas paritarias pueden tener "un efecto placebo". Lo que, explicó, significa que pueden generar entre la ciudadanía una impresión de igualdad falsa.
Cambiar una realidad
Todos coincidieron en que una ley no es suficiente para cambiar una realidad que requiere sobre todo un cambio de mentalidad. Para luchar contra este tipo de discriminación es necesario dar a las mujeres más formación, apuntó Flora Marrero, quien dijo que los socialistas no pueden arrogarse los logros que en esta materia se han alcanzado en España. "La igualdad en España comenzó con la Constitución", manifestó la diputada nacionalista, que apuntó ademas a la independencia económica de las mujeres como herramienta imprescindible para la consecución de este objetivo.
Sobre la mejora de la formación del colectivo femenino, Marrero destacó las medidas que en esta materia ha puesto en marcha el Instituto Canario de la Mujer (ICM) "para que la mujer ocupe el lugar que le corresponde".
Marrero dijo además que ante estos cambios hay muchos hombres que están desconcertados, pero, como resaltó también Marián Franquet, en este proceso es tan importante la implicación de las mujeres como la de los hombres.
El coordinador insular de IUC destacó también la importancia de la educación para alcanzar la igualdad y opinó que si la derecha española no ha apostado por la igualdad es porque ésta cuesta dinero. "Los derechos sin recursos son papel mojado manifestó", Ramón Trujillo, quien se refirió a la necesidad de aplicar políticas redistribuidas. "En España no hay igualdad, ni los votos valen lo mismo, ni el acceso a la Sanidad es igualitario", reiteró Trujillo, quien subrayó que ni siquiera la esperanza de vida es la misma para todas las capas sociales. Asimismo, consideró que la lucha por la igualdad es "un desafío terrible en este país". Asimismo, como ya se había apuntado con anterioridad Trujillo aseguró que no la clase política no puede esperar sentada a que la sociedad articule estos cambios pues la vida es "única e irrepetible" y estas injusticias, agregó, hay que solucionarlas cuanto antes.
Texto: Nicolás Vizoso y Nuria Díaz, Fotos: María Pisaca
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