EL presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, nos ha ofrecido esta semana (a través de una entrevista con el diario El Mundo) un balance sobre la presente legislatura, así como sus futuras intenciones si gana las elecciones el próximo 9 de marzo.
Al empezar a leerla, lo primero que nos ha llamado la atención es lo fácil que nos lo ha puesto a los españoles a la hora de ir a votar. Zapatero espera que su legislatura se dirima a lo largo de cada uno de los 365 días de cada uno de sus cuatro años y que el elector haga un balance global. Hoy queremos asegurarle al presidente de España que puede estar tranquilo, pues los ciudadanos acudiremos a las urnas y no dude de que tendremos en cuenta su consejo. Los españoles no nos olvidaremos de todas y cada una de las acciones del señor Zapatero y por ellos repasaremos hoy las más importantes.
En cuanto a economía, el Gobierno no ha sabido aprovechar uno de los mejores momentos de la economía mundial, cuando comenzó su legislatura (cuentas públicas saneadas, un paquete de reformas estructurales en marcha y unos índices de confianza de consumidores y empresarios en cotas históricas). Si comparamos la situación de hoy con estos datos, la realidad es bien distinta.
La economía española ha crecido menos y más despacio. Ha aumentado nuestra población y nuestra velocidad de convergencia real con la Unión Europea a 15 se ha reducido a la mitad. Si en el período 1996-2003 reducíamos la distancia con los países más prósperos de la UE a razón de 1,21 puntos al año, en esta Legislatura apenas alcanzamos el 0,7. Si el Partido Socialista no se fía de estos datos, sólo tiene que preguntar a las familias españolas por su situación económica. Para que nos entiendan, de lo que estamos hablando es de que las necesidades de primer orden (alimentos sobre todo) están más caras ahora que cuando gobernaba el Partido Popular.
El desempleo es otra realidad que nos preocupa mucho ya que el número de parados es hoy superior al que había al inicio de la Legislatura, y la tasa de temporalidad no se ha reducido.
Como portavoz del Partido Popular en el Cabildo de Tenerife, no puedo hacer oídos sordos al discurso triunfalista de Zapatero. Nos está mintiendo al ocultar los desequilibrios económicos que presenta hoy nuestro país. Que el Partido Socialista mienta (ya estamos acostumbrados) no nos preocupa tanto como el hecho de que no se esté poniendo en marcha alguna medida de reforma que corrija el lamentable estado de nuestra "pobre economía" .
La política de gestión que hemos tenido durante estos casi cuatro años tampoco se queda corta en alejarse de los intereses y necesidades de los españoles. Las leyes presentadas se ajustaron más a un guión de película de serie B que a las propias de un programa político responsable. Escuchamos mucho sobre la Ley contra la Violencia de Género, la Ley de la Igualdad o la Ley de Dependencia, pero todas fueron insuficientes (sin efectos reales por falta de contenidos, presupuesto o decisión en su implantación). Sobre educación, solo hay que recordar la asignatura Educación para la Ciudadanía, la omisión del español en los colegios catalanes o la negativa de apostar por la excelencia en el ámbito universitario para comprobar la calidad educativa que tenemos.
La política de inmigración (realidad que preocupa sobre todo a los canarios) ha sido un desastre y ha supuesto el proceso extraordinario de regularización que provocó el efecto llamada desmesurado.
Sería imperdonable que olvidásemos la creación del Ministerio de Vivienda y su grandiosa oferta de pisos de 25 metros para que los considerásemos como hogares. Nos consta que no es tan difícil hacerlo bien, ya que, sin tener competencia, hemos conseguido un presupuesto mayor a 5 millones de euros destinado a aumentar el número de viviendas de protección oficial en los 31 municipios tinerfeños.
En cuanto a infraestructuras, lo primero que debemos tener en cuenta es que el actual Gobierno no ha tratado a todos los españoles por igual. Sin ir más lejos, con el ámbito canario no ha tenido el mismo interés como con el andaluz (nuestras propuestas le parecieron utópicas). La ministra de Fomento (junto a su elevado número de socavones que han aparecido durante los últimos años) presentó siempre una nefasta gestión en sus planes de infraestructuras.
Se nos queda mucho en el tintero y como nuestra intención de hoy se aleja mucho de desanimar a nuestros preciados lectores (entendemos que lo expuesto aquí propicie tal estado de ánimo) terminamos recordándoles que España cuenta con políticos responsables. Desde el Partido Popular, apostamos por una España que ofrezca otra realidad bien distinta de la que tiene hoy. Estamos convencidos de que la mayoría de los españoles opina igual y pide a gritos un cambio.
* Vicepresidente 2º del Cabildo
Insular de Tenerife y consejero del Área de Sanidad y Relaciones con la Universidad
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