Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

CARTAS A SANTA CRUZ MIGUEL ZEROLO AGUILAR

Dependencia económica

20/ene/08 18:36
Compartir
Edición impresa .

Las familias han aprendido una lección. En los tiempos buenos hay que ahorrar para cuando lleguen los malos. Pero esa enseñanza elemental de quienes tienen que manejar un presupuesto siempre insuficiente parece que no ha llegado a formar parte de la cultura de quienes nos gobiernan y tienen las mayores responsabilidades en materia económica.

La entrada en vigor del euro disparó los precios en nuestro país. La constante subida de los precios del petróleo hace que cada día sea más difícil mantener las economías domésticas. Toda persona que vaya a hacer la compra sabe lo que han subido los precios en los últimos años, en contraposición a unos salarios congelados. Y en el caso de Canarias, nuestra lejanía y dependencia de las importaciones y nuestra sensibilidad a los precios de la energía hace que paguemos mucho más caro las crisis internacionales.

Desde hace meses ha habido voces que avisaban de que en 2008 se avecinaba una época de vacas flacas. Y la realidad ha llegado. El sector de la construcción se está paralizando. Las previsiones turísticas hacen pensar en un descenso en la venida de visitantes. Los combustibles siguen su escalada de precios, lo que, en unas islas que dependen de las importaciones y que carecen de una gran infraestructura de transporte público, tiene aún mayor incidencia. Las hipotecas van a subir más. La cesta de la compra sigue incrementándose incesantemente.

En este escenario, cuando escucho al presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, hablar de un país de progreso y desarrollo confieso que no logro entenderle. Es verdad que España ha tenido en treinta años un impulso económico sin precedentes. Y es igualmente cierto que, dentro del conjunto del Estado, las Islas Canarias han crecido todavía más partiendo de cotas de subdesarrollo y de deficiencias históricas mucho más acusadas que en el resto del territorio peninsular. Pero, como ocurre en muchas familias, el patrimonio que han hecho unos ha caído en manos de una generación que, más que gestionarlo con criterio, se ha puesto a la tarea de dilapidarlo. Además, la desenfrenada carrera electoral que ha emprendido el PSOE de Rodríguez Zapatero ha multiplicado el gasto social en operaciones de marketing político de rentabilidad electoral, pero que constituyen una irresponsabilidad en un país que debe atarse el cinturón, ajustar los gastos, favorecer el crecimiento económico y fomentar el ahorro.

Se avecinan tiempos duros para las Islas si el turismo baja y la construcción y los servicios no se reactivan. El crecimiento urbanístico de Canarias se ha parado. Primero, porque había que detener la progresión del crecimiento turístico. Y segundo, porque las continuadas denuncias de los grupos parasocialistas, denominados grupos antisistema, y los resultados de la operación de acoso fiscal jaleada por Juan Fernando López Aguilar, el ex ministro de Justicia y efímero diputado del Parlamento de Canarias, ha convertido a todos los ayuntamientos de las Islas, a todos los políticos municipales y a todos los funcionarios en presuntos chorizos, con lo que todos los trámites, acuerdos, licencias y proyectos relativos a suelo y a construcción están sometidos a una esquizofrénica observación por parte de todos los que tienen que firmar a pie de página. Si encima vienen menos turistas, el precio de los combustibles sube, los bancos siguen aumentando el precio de las hipotecas y bloquean los créditos a las pequeñas y medianas empresas y en el mercado los productos de la cesta de la compra siguen su imparable escalada de precios, el escenario no puede ser más oscuro.

Hace falta que seamos conscientes de que deberíamos haber ahorrado para afrontar estos tiempos de reajuste, si no de crisis. Que los responsables de la Hacienda de todos debieron ser previsores y elaborar medidas para afrontar un enfriamiento del que los expertos llevan hablando tiempo. Y, de alguna manera, tendremos que aprender que en las Islas Canarias, donde el IPC sube más que en el continente, donde se acusan más los efectos de la crisis que en el territorio peninsular, donde carecemos del transporte público que existe en Península y, por lo tanto, sufrimos mucho más las alzas en los precios del petróleo, deberíamos empezar a plantear con mayor fuerza viejas reivindicaciones que permitan una mayor autonomía a la Hacienda pública canaria y mayores recursos al Gobierno regional.

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: