COLPISA, Caracas
Las relaciones de Venezuela y Colombia van de mal en peor y están al borde de una ruptura diplomática total. La Asamblea Nacional, de mayoría absoluta chavista, alimentó la crisis al reconocer a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y al Ejército de Liberación Nacional (ELN) el estatus de beligerancia y dejar de considerarlos grupos te-rroristas, como lo hacen en la UE, EEUU y otros países y organizaciones.
El texto que aprobaron los legisladores apoyó la propuesta del presidente Hugo Chávez al "solicitar al Gobierno colombiano reconocer el carácter beligerante de los movimientos insurgentes como señal de voluntad en darle un trato político que genere confianza en las futuras negociaciones, en el camino a la paz en Colombia".
El nuevo rifirrafe no hace sino agrandar la brecha entre ambos gobiernos, al tiempo que en Colombia está contribuyendo a la unificación de todos los grupos políticos frente a la ofensiva bolivariana.
La cancillería venezolana respondió al comunicado colombiano pidiendo "respeto" con otra fuerte andanada: "El Gobierno colombiano no está comprometido con la paz, sino obsesionado con derrotar militarmente a las fuerzas insurgentes, obsesionado con la guerra".
Por eso, no es de extrañar que los principales grupos opositores, entre ellos el Partido Liberal y el Polo Democrático, criticaron la injerencia de Chávez. El ex presidente César Gaviria, afirmó que "no nos oponemos a la cooperación internacional. La necesitamos, pero en los términos que defina Colombia. No nos pueden decir desde afuera cómo hacer las cosas, ni darnos lecciones".
Por su parte, el senador Germán Vargas Lleras, dirigente del partido Cambio Radical, advirtió que, tras las declaraciones ofensivas del líder bolivariano "Colombia debe estar preparada para todo". Consideró que éste podría ir más lejos: conceder pasaportes a los miembros de las FARC y abrir una oficina de representación en Venezuela. Según el político "podría ser válida una mediación internacional como de Fidel Castro, la OEA u otros organismos, para poner freno a ese asunto".
Incluso los empresarios colombianos consideraron más importante defender "dignidad y la soberanía" que las relaciones comerciales. El ministro de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos, aseguró que si hubiera una ruptura comercial la peor parte se la llevaría Venezuela, segundo socio comercial de Colombia, que le vende la mayor parte de alimentos básicos como huevos, pollo, leche y carne; repuestos de la industria automotriz, textiles y calzados.
miraflores
Un congresista de EEUU, en palacio
El congresista demócrata estadounidense William Delahunt calificó ayer de "interesante" la postura del presidente colombiano Álvaro Uribe de sacar a las FARC de la lista de terroristas si "avanzan hacia la paz". La declaración de Delahunt tuvo lugar en el palacio de Miraflores, después de dialogar con Chávez en una reunión de carácter "humanitario". "He leído que Uribe ha dicho que desde que las FARC avancen hacia la paz será el primero en solicitar que sean sacadas de la lista de terroristas y que alentará a otros países a que hagan lo mismo.
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