EFE, Jerusalén
George W. Bush dijo ayer que exis-te una "nueva oportunidad para la paz" al inicio de su primera visita a Israel y Cisjordania como presidente de EEUU, que ocurre en un momento de tensión con Irán. Bush bajó en solitario del Air Force One, el avión presidencial -su esposa, Laura, se quedó en Washington-, y fue recibido por el primer ministro israelí, Ehud Olmert, y el presidente del país, Simón Peres.
Son hombres a los que conoce bien y que le dieron la bienvenida con sonrisas y satisfacción al único país en Oriente Medio donde Bush tiene buena prensa.
Rodeado de mandos militares israelíes y una guardia de honor, el presidente dio la mano a una larga fila de parlamentarios, diplomáticos y líderes eclesiales de las diferentes religiones que comparten la custodia de los lugares santos, que Bush visitó como gobernador de Texas en 1998. La Casa Blanca ha concebido el viaje a Israel y Cisjordania, donde Bush pasará tres días, como una manera de dar un impulso a las negociaciones de paz relanzadas en la conferencia de Annapolis en noviembre y que de-berían culminar a fin de año con un acuerdo. "Vemos una nueva oportunidad para la paz en Tierra Santa", dijo Bush en una breve declaración en el aeropuerto.
Bush destacó que a EEUU e Israel les une una "fuerte alianza", la cual "garantiza la seguridad de Israel como un Estado judío". Dedicó el día de ayer a reuniones con Olmert y Peres.
El viaje está rodeado de medidas extraordinarias de seguridad para impedir que ningún seguidor de Al Qaeda cumpla los deseos expresados por la red terrorista en un re-ciente vídeo y atente contra Bush.
Más de 10.000 efectivos están desplegados en Jerusalén, mientras que otros 4.000 se ocuparán de la seguridad en Ramala, donde Bush se reunirá hoy con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abas, y otros líderes palestinos.
En Jerusalén, varios cordones de seguridad rodean las calles en tor-no al hotel Rey David, reservado enteramente para Bush, su secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y el resto de la delegación estado-unidense. Bush viajará mañana por la tarde a Kuwait, y de ahí continuará a Bahrein, los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Egipto. Regresará a Washington el próximo día 16.
El presidente usará esa segunda parte de su gira para dar garantías a sus aliados de que Estados Unidos está decidido a mantener su seguridad. Su Gobierno quiere reforzar los lazos con esos países como una forma de aislar a Irán.
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