JORNADA, S/C de Tenerife
Hace un mes, tras la derrota ante el Numancia, Nino compartió su inquietud por las dificultades del Tenerife para ser práctico y competitivo. Ayer admitió que el representativo está "pillando la onda de lo que es un equipo ganador y con carácter", aunque se mantuvo en su idea de que el alto número de goles que está encajando, sigue siendo su principal "punto negro".
El delantero definió el Tenerife-Celta como "un partido bastante completo", en el que los locales "salimos con mucho respeto por el rival y al cien por cien". Esa actitud posibilitó que el cuadro insular fuera capaz de "tener el balón, crear ocasiones, marcar goles y borrar totalmente a un gran adversario". A su juicio, la única pega consistió en las facilidades defensivas que concedieron los blanquiazules. "En ese sentido hay que mejorar, porque si no, va a ser complicado", manifestó Nino.
Profundizando en los síntomas de la evolución del equipo, recalcó que "tenemos más confianza, sabemos lo que tenemos que hacer y estamos en una buena línea de trabajo". En resumen, aseguró que "estamos pillando la onda de lo que es un equipo ganador y con carácter". Eso sí, el almeriense advirtió de que "la Liga es muy larga y hay que ir poco a poco", y opinó que el "exceso de confianza" en una semana que terminará con la visita al Nástic será contraproducente, pues "te pueden dar un golpe fuerte y acabas volviendo a casa con las orejas amagadas".
Nino también se refirió a la acción más polémica del encuentro; la falta que recibió dentro del área visitante cuando se disponía a batir al portero Esteban. Todo acabó con una amonestación al goleador. "Para mí sí fue penalty, ya que en el momento de golpear sentí un contacto en la pierna, y estoy seguro de que si hubiera sido en el área contraria, lo habría pitado y habría expulsado al defensa", declaró el futbolista cedido por el Levante, quien agregó que la cartulina amarilla que le mostró el árbitro "fue el colmo". Para Nino, es una tarjeta "que molesta mucho", ya que lo sitúa al borde de la suspensión. Asimismo, se mostró partidario de presentar una queja al Comité de Competición, aunque no tiene claro que haya "pruebas suficientes para poder ganar el recurso".
Enfados puntuales a un lado, Nino prefiere quedarse con su racha anotadora y el cariño que le están dispensando la afición del Tenerife. En este aspecto, dijo que "cuando uno se esfuerza, lo da todo, le salen las cosas y marca goles, es todo un halago que el público te apoye, pero trabajo para esto, para dar alegrías a la gente".
Esta excelente relación entre el tinerfeñismo y Nino invita al protagonista a pensar en un vínculo contractual más amplio con el club insular, aunque su equipo de origen, el Levante, también tiene que decir algo en este asunto: "No descarto nada, ya que aquí estoy muy a gusto, pero este no es momento de hablar de ello, sino de trabajar".
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