Canarias
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

Masajes casi sin tocar

Iván Ribas, homeópata, dice que es la única persona en Tenerife que utiliza la técnica Bowen parar curar dolencias. Es un método no reconocido por la medicina tradicional que estimula los músculos con rodamientos muy sutiles. La idea es que el cerebro perciba ese movimiento y comience un proceso para autocurarse.
8/ene/08 14:05
Compartir
Edición impresa Un comentario

LARA CARRASCOSA, Tenerife

La técnica Bowen es una terapia curativa que utiliza los pulgares y los dedos para realizar unos movimientos muy ligeros, de rodamiento, sobre los músculos.

En Gran Bretaña se utiliza "desde hace 60 o 70 años", explica Iván Ribas (www.tuytusalud.com), homeópata y la única persona que sabe utilizar esta técnica en la isla de Tenerife, según cuenta él mismo.

Esta técnica de masaje no está reconocida por la medicina tradicional, aunque se ejerce en buena parte del mundo.

"No se estimulan las articulaciones óseas", detalla Iván, "se hace un trabajo muy sutil con la idea de estimular los músculos para que el cuerpo se autocure". En la práctica es un movimiento indoloro, que casi no se nota, como para hacer rodar, para mover un poco, un músculo en una dirección que normalmente no se mueve. Después de eso, se hace un descanso de un par de minutos, para comprobar cómo reacciona el cuerpo a ese estímulo. En ese tiempo "el cerebro emprende acciones siempre que necesite emprenderlas", comenta el homeópata.

Esa es la base de la técnica Bowen, la capacidad del cuerpo para curarse por sí solo. "Trata el cuerpo en su totalidad", añade Ribas.

Las dolencias para las que sirve la técnica Bowen son múltiples y variadas. Desde personas con fibromialgia hasta asmáticos se ponen en manos de los terapeutas para probar los efectos beneficiosos de estos masajes en los que casi no se toca.

Iván Ribas resume que la técnica Bowen "potencialmente puede utilizarse en cualquier situación", "es ligera" y "es segura" (se utiliza incluso en bebés, añade el homeópata). "No hay contraindicaciones conocidas", describe Iván. Además, "es compatible con el resto de terapias de la medicina ortodoxa". Eso sí, después de una sesión de Bowen se pide que no reciba otro tipo de masajes, para que no interfiera en los resultados de la Bowen.

Se necesitan cerca de "tres sesiones" para comprobar si hay algún resultado, aunque depende de la persona y la patología. En general, todos salen de la primera sesión un poco desconfiados. Con la sensación de que no les han hecho nada, porque la técnica Bowen no es tan agresiva como otros masajes. Casi no se siente, casi no lo tocan, pero los beneficios llegan casi sin darse cuenta.

...

 Última hora:

 Últimas galerías:

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Canarias

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: