EL DÍA, S/C de Tenerife
Agentes de la Guardia Civil del puesto principal del término municipal de La Orotava procedieron recientemente a levantar, durante las pasadas fiestas de Navidad, dos actas-denuncia por infracción de un artículo del vigente Reglamento de Explosivos, al sorprender a dos personas vendiendo artificios pirotécnicos, a pesar de que ambas carecían de las preceptivas autorizaciones administrativas que les habilitan para dicha actividad comercial.
Con motivo de las pasadas fiestas de Navidad y Año Nuevo, en las que es habitual que aumente la venta y uso particular de petardos y otros materiales pirotécnicos, los profesionales del instituto armado de la localidad norteña llevaron a cabo una campaña orientada a la intensificación de las inspecciones de los establecimientos comerciales autorizados para la venta de dicho material.
Además, los funcionarios de la Benemérita también incrementaron las tareas de vigilancia y control sobre la correcta utilización de los mencionados productos.
Este conjunto de medidas se desarrolló con el objetivo de evitar daños personales entre los usuarios de dicho material pirotécnico, así como molestias a la población, ante el indiscriminado uso de los objetos pirotécnicos que en algunos núcleos urbanos se registra durante estas semanas.
Concretamente, en la tarde del pasado 31 de diciembre, los integrantes de una patrulla del citado cuartel del municipio norteño pudieron comprobar en el momento de realizar la inspección en una tienda de comestibles de La Orotava que el dependiente presuntamente vendía material pirotécnico a varios jóvenes.
Según consta en las diligencias instruidas sobre este asunto, los profesionales del Instituto Armado confirmaron que el mencionado establecimiento comercial carecía de la necesaria licencia administrativa para distribuir esa clase de productos.
Una vez levantada la correspondiente acta, los funcionarios de la Guardia Civil procedieron a la intervención del citado material pirotécnico, consistente en un total de 81 cajas que contenían "tracas", "bombetas", "truenos", y otras clases de petardos, a tenor del comunicado remitido ayer por la Comandancia Provincial.
Igualmente, esa misma tarde del último día del pasado año, los agentes también sorprendieron a una mujer que, en su domicilio particular de La Orotava, presuntamente vendía ese tipo de material.
Concretamente, a dicha ciudadana le intervinieron varios petardos del tipo "candela", así como de los llamados "trueno".
Sanciones
De ambos hechos se levantaron las correspondientes denuncias, que recientemente fueron remitidas a la Subdelegación del Gobierno de Santa Cruz de Tenerife para la apertura del oportuno expediente sancionador.
Estos hechos pueden ser sancionados con multas que oscilan entre los 300 y los 30.000 euros cada una, así como el posible cierre del establecimiento comercial por un periodo que puede llegar hasta los 6 meses, según la legislación vigente.
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