1.- Dicen las encuestas que todos van a ganar. Los sondeos sostienen que España se quedará igual y que se produce un "empate técnico" -vaya pollabobada de terminología- entre el PSOE y el PP. Afirma el grueso de los españoles que ellos votarán a los mismos de siempre, aunque un 30% del electorado no se define, esperando a ver la que cae de aquí al 9 M. España está llena de fechas seguidas de letras desde que un día de noviembre (20 N creo que fue) mandaron al cielo (o al techo de los jesuitas, no recuerdo) a Carrero Blanco. A partir de ahí, todos fuimos una letra. España es un país de moda: alguien larga una palabra, o una expresión, y todos la siguen (yo no): "me mola", "tú mismo", "vale". Ahora se está poniendo de moda el O.K. porque viene mucho sudamericano. Los americanos del norte ya no dicen O.K., a causa de la progresiva horterización de la expresión, desde que fue adoptada por América del Sur.
2.- Cuando yo trabajaba en Televisión Española, en los tiempos de Maricastaña, los locutores canarios hablaban en godo pero yo me negué. "¿Y por qué coño voy a perder mi acento?", le dije al jefe godo. El hombre aceptó a regañadientes, porque yo me puse muy arrecho. Los venezolanos podrían comunicarse tan sólo con el palabro arrecho: "esto está arrecho que jode", "el tipo se puso arrecho", "vaya arrechera que tengo". Entre el arrecho y el "suiche", son felices: "suiche" es el contacto del coche, una cerradura, un interruptor, todo lo que haga "clic". Bueno, pues los sondeos son una arrechera (un lío) porque ganan todos, no pierde nadie. Hasta le dan tres diputados a Coalición Canaria, si Paulowski (Paulino Rivero , en ruso) logra convencer a Dimas , que ha resucitado de entre los presos, para un pacto en Lanzarote.
3.- Los de la Televisión Canaria también han hecho encuestas. El locutor García se felicita porque logró más de un 50% de audiencia en fin de año. Claro, hombre, por la hora de diferencia con la Península. El común no va a sintonizar Tele 5 para comerse las uvas una hora antes. Quien únicamente lo hace es un señor de La Laguna, buen amigo mío, que cada año adelanta el reloj de su casa para que se vayan antes los yernos. O sea, que García tendrá cada año un 50% de share, o más, a no ser que se ponga de acuerdo con Juanfer , que quería meternos por retambufa la hora de Madrid. Por ahí anda, como alma en pena, sabiendo que si sale diputado le darán una embajada y le quitarán el escaño. Qué tristeza, ¿no?
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